vendredi 16 septembre 2022

La vida en una caja de cerillas F. Kongoli

Cuando sonó el timbre de la puerta de la calle, él se encontraba junto a la mesa. Con una botella de Jack Daniel's consumida más allá de la mitad y un vaso vacío. El timbrazo, como temeroso, fue seguido por un pesado silencio y él creyó que se lo había inventado. pero el timbrazo se repitió de la misma manera, como temeroso. Pensó en Dina, una de las camareras del bar situado en la planta baja del edificio, sobre cuya entrada aparecía escrito : La gaviota.

Kongoli apunta al personaje solitario, al ser humano solo ante su circunstancia con un concierto de terribles expectativas políticas y sociales como fondo macabro mientras el régimen estaba instaurado. Se trata de la historia de un hombre al cual el dolor por la ruptura con su pareja le deja sumido en las sombras. En el apartamento en el que ahora vive, aparece una chica gitana a la que quiere llevar a la cama a la fuerza y, por esas cosas de la vida, la chica termina muerta. Decide esconder el cadáver en su piso hasta que se le ocurra un plan. A partir de ese instante la historia de este hombre comienza a desarrollarse ante nuestros ojos.
Kongoli utiliza dos registros para narrarnos la vida de Bledi Terziu, periodista de sucesos: un narrador omnisciente que perfila escenarios, emociones y hechos y la narración por medio de unas notas del propio Terziu que nos acercan al hombre y su soledad y desatino vital. De estas dos fuentes mana con pausada decisión la vida turbulenta de este hombre obsesivo, bebedor y solitario.
Resulta admirable notar como la historia va construyendo cuadros precisos de la reciente historia albanesa sin forzar ni la historia ni la política. En el fondo de la lectura observamos cómo se va estructurando el edificio social de la historia. Cuando terminamos de leer tenemos una idea precisa de cómo fueron las cosas entonces.

lundi 12 septembre 2022

Arbain

Exposición fotográfica sobre los ritos y ceremonias que rodean la peregrinación de Arbain, en la galería de arte Ulmacarisa.

La exposición narra en imágenes la marcha de los peregrinos que desde la ciudad de Nayaf se dirigen a pie a Karbala así como los servicios que desinteresadamente se le ofrecen a los caminantes. Consta de una treintena de fotografías cada una de las cuales muestra una escena concreta de esta peregrinación.

La ceremonia de Arbaín es una de las congregaciones religiosas más grandes del mundo. El asesor cultural de la República Islámica de Irán, Mohamad Mahdi Ahmadi “Esperamos que esta exposición de arte pueda ayudar a la gente de España a conocer este ritual religioso y cultural”, señaló.

El embajador iraní en España, Hasan Qashqavi, también destacó la importancia de la caminata multitudinaria de Arbaín para los fieles musulmanes de Irán. En los últimos años, Arbaín ha reunido a más de 20 millones de peregrinos de muchos países, que además de Irak se efectúa en Irán, Baréin y El Líbano.


 

jeudi 1 septembre 2022

El gran frío Ribas/Hofmann

¿Y si el jefe se había equivocado? Se bajó del tranvía en la Plaza de España con la certeza de que, por primera vez en los tres años que llevaba trabajando para él, el señor Rubio se equivocaba. Echó un primer vistazo a los urinarios públicos en la esquina de la calle Cruz Cubierta, hacia los que se dirigía un hombre quitándose ya los guantes. Un error. Era un error enviarla a ella al lugar de los hechos. Ninguno d elos implicados le contaría nada. No sólo porque fuera mujer; t
ampoco nadie estaría muy dispuesto a hablar del asunto con un hombre, ni las trabajadoras de la fábrica de bombillas ni los tipos con los que la detenida les organizaba encuentros. 

Cruda historia donde la ignorancia, la pobreza, el fanatismo religioso, la superstición, el aislamiento y la ruindad de algunos seres humanos, crean el ambiente propicio para una serie de abusos y asesinatos. “El gran frío”, segunda novela de la trilogía sobre la España de los 50´s. Una novela que se lee de un tirón. Es capaz de hacerte sentir el frío de ese febrero de 1959 en pleno agosto. Transmite la negrura y dureza de esa época de una manera tan cercana que parece que lo estés viviendo. El sacerdote de dicha población oscense llama al periódico para dar la exclusiva de una niña de 13 años que padece los estigmas de Cristo. Hasta allí se acerca Ana dispuesta a dar una visión humana del suceso. Su llegada a Las Torres supone un acontecimiento social, unos pocos la reciben con los brazos abiertos, los más como a alguien que viene a romper su monotonía. El viaje desde Barcelona al Maestrazgo es también un viaje en el tiempo. Si en el 1956, en una gran ciudad se notaban los desastres de la Guerra Civil, en Las Torres parecía que se vivía todavía en el siglo XIX, aunque la guerra continuaba presente gracias a los maquis y al somatén del pueblo, que de vez en cuando organizaba partidas para capturar a los pocos que aún quedaban por allí. Al intentar desvelar el misterio de los estigmas, Ana se da cuenta de que la población vivía bajo la bota de un terrateniente que dominaba absolutamente toda la economía del pueblo. Además, el conocimiento del terreno la va haciendo desviarse del tema de los estigmas para centrarse en el gran secreto que oculta el pueblo, que no es otro que la muerte de niñas adolescentes que dan los primeros pasos de su feminidad. Un gran silencio cubre el lugar, como el frío que se padece, que no sólo hiela el corazón sino también la sangre.

lundi 29 août 2022

Nymphéas noirs M. Bussi

Trois femmes vivent dans un village. La première était méchante, la deuxième était menteuse, la troisième était égoïste. Leur village portait un joli nom de jardin, Giverny.La première habitait dans un grand moulin au bord d'un ruisseau, sur le chemin du Roy; la deuxième occupait un appartement mansardé au-dessus de l'école, rue Blanche-Hoschedé-Monet; la troisième vivait chez sa mère, une petite maison dont la peinture aux murs de décollait, rue du Chàteau-d'Eau. Elles n'avaient pas non plus le même âge. Pas du tout. La première avait plus de quatre-vingts ans et était veuve. Ou presque. La deuxième avait trente-six ans et n'avait jamais trompé son mari. Pour l'instant. La troisième avait onze ans bientôt et tous les garçons de son école voulaient d'elle pour amoureuse. la première s'habillait toujours de noir, la deuxième se maquillait pour son amant, la troisième tressait ses cheveux pour qu'ils volent au vent. 

Le récit alterne entre trois personnages féminins, le long de 10 jours d’enquête sur un meurtre. Une jeune fille de 11 ans, une instit à la trentaine et une vieille, en point de vue interne qui voit tout ce beau monde et commente avec acrimonie.
Bon, on l’aura compris, il s’agit de la même personne, et l’on nous révèle très tard que les récits se passaient respectivement en 1937, 1963 et, donc, 2010. L’effet est joli, et la supercherie habile pour qui se serait laissé berner.  Le problème, c’est la méthode, la malhonnêteté est assez flagrante. Pendant tout le récit, on nous fait donc croire que ces personnages cohabitent. La vieille assiste à l’enterrement du type qui s’est fait descendre en 1966, et la jeune gamine est – apparemment - dans la classe de la joli instit qui se laisse séduire par l’enquêteur.

samedi 27 août 2022

Cartes blanches Compagnie Käfig

Cartes Blanches fue creado para el veinte aniversario de la compañía (1996 -2016). Fue diseñado en un encuentro con algunos de los bailarines que han definido la trayectoria de la compañía.

Mourad Merzouki, dirección artística, coreografía y puesta en escena Bailarines: Yann Abidi, Rémi Autechaud, Kader Belmoktar, Brahim Bouchelaghem, Sabri Colin, Hafid Sour.

Una escenografía sorprendente, un salón con sofás, se confunde con los habituales, del polvo de las aceras o de los ámbitos, al aire libre, en particular. Una luz tenue ilumina una estancia diferente, al estilo que presentan. También se plantea, en “Cartes Blanches”, una pugna entre un bailarín contemporáneo y otro de los nuevos estilos. Una especie de confrontación, buscado, simplemente la evolución, que no la ruptura. Todo, intentando mostrar, la fórmula ideal, para un camino hacia el futuro.
Décevant, les danseurs ont une technique épatante, mais on ne voit pas le but du spectacle, répétitif à l'extrême. L'obscurité dans laquelle se situe la scène et les habits sombres des danseurs rendent  difficile le suivi des mouvements et des pirouettes. Ça ne dure que 55 min, mais ce fut long.

jeudi 25 août 2022

Orchestre de chambre de Lausanne

 Renaud Capuçon violin y director

Serge Prokofiev

Symphonie n°1 en ré majeur, op. 25 "Classique"

Maurice Ravel

Tzigane, rhapsodie de concert pour violon et orchestre

Hector Berlioz

Rêverie et Caprice, op. 8

Gabriel Fauré

Pelléas et Mélisande, suite d'orchestre, op. 80


Maurice Ravel

Ma mère l'Oye, cinq pièces enfantines (suite)

On s'est un peu ennuyés...