mercredi 20 mai 2026

Yo sólo quiero irme a Francia E.Larena

Texto y dirección: Elisabeth Larena Reparto: María Galiana, Nieve de Medina, Anna Mayo y María Roja

En este proyecto se intentan conjugar tantos elementos que da hasta para que veamos espíritus. El problema es que la dramaturga carece de sutileza en su escritura y no ha sabido bosquejar ni a los caracteres ni a la trama. Principalmente, porque el papel de Galiana, por ejemplo, apodada en el pueblo la «vinagreta», es un burdo estereotipo de franquista adusta y trasnochada, aunque haya criado a una nieta ella sola, y haya tenido que inventarse una vida sin marido. O sea, ni siquiera se le concede un margen de bondad y por eso sus vecinos hacen fiesta por su fallecimiento. La actriz le pone su encanto y participa levemente dando apostillas durante los ochenta minutos de función. Puesto que la voz cantante la llevan sus nietas.

En la casa, se sitúa el féretro delante de un pequeño andamio y un gran ventanal. Allí ha vivido hasta su emancipación Leo. Una joven un tanto seca, muy independiente, soltera y piloto de avión.  María Roja carga con un rol bastante simplón, debido a que procura aportar algo de comicidad en el lío que deben resolver. A partir de ese instante nos adentramos en un desbarajuste. Descubrir qué ocurrió verdaderamente con su abuela y saber, en definitiva, qué pasó con su madre. Esta también surge por ahí, pues se murió cuatro meses antes. Nieve de Medina hace de Nieves y de Marisol, pero lo mismo da, ya que no tiene desarrollo y  entorpece el devenir del espectáculo. Porque, ya puestos, para qué contar tanto, entre recortes del ABC, esquelas, uniformes azules con el yugo y las flechas, si precisamente, ya que emplea un flashback anecdótico, podría haberlo hecho para ofrecernos un relato verosímil de la tragedia que anida en esta propuesta.  En cualquier caso, el humor con el que se desea ahormar el montaje y el insensato uso de los improperios y de las palabrotas por aquí y por allá diluyen un contexto histórico y toda una biografía, pues ese «irse a Francia» realmente suena a los años 60. Desde luego, la obra requeriría toda una recomposición. Y mejorar el sonido!


Yo solo quiero irme a Francia


Texto y dirección: Elisabeth Larena


Reparto: María Galiana, Nieve de Medina, Anna Mayo y María Roja

lundi 18 mai 2026

Sobre el cuerpo A. Comte-Sponville

Si existiera Dios, todo estaría permitido, ya que todo tendría su recompensa o su castigo, y le correspondería a cada cual asumir sus riesgos. Al contrario, puesto que Dios no existe, puesto que no hay riesgo alguno (o hay exactamente el mismo en tosas las hipótesis: lo que ya no es un riesgo, sino una certeza), yo no puedo permitirme hacer cualquier cosa. Uno tiene su orgullo. En suma: puesto que ya no tenemos religión, nuestra necesidad de moral es absoluta. ¿Acaso les disgusta la palabra? Digamos entonces una Ética. Y lo habremos dicho todo. 172/298

Escrita entre 1978 y 1980, cuando el autor tenía alrededor de veintiséis años, Sobre el cuerpo, su primera obra, es una colección de aforismos y la primera aproximación del autor a los intereses y temas que ha ido desarrollando a lo largo de toda su obra, e incluso a aquellos autores Epicuro, Spinoza, Montaigne y Marx, entre otros que se han convertido en los referentes de su viaje filosófico. Tal como apunta el mismo Comte-Sponville, esta obra «podría llamarse Sobre el alma, pues eso es a lo que aspira, lo que intenta decir: el alma es algo en el hombre que lo supera, la parte más elevada de sí mismo, su grandeza, su verticalidad, su espiritualidad. 

lundi 4 mai 2026

La isla de Amrum Fatih Akin

Alemania 2025 Drama 93 min Dirección: Fatih Akin, Guion: Fatih Akin, Hark Bohm, Intérpretes: Diane Kruger, Matthias Schweighöfer, Laura Tonke, Jasper Billerbeck, Detlev Buck, Lisa Hagmeister,

Ambientada en la isla de Amrum durante la primavera de 1945, en los últimos días del Tercer Reich, la historia se centra en Nanning, un niño de doce años cuya visión del mundo comienza a transformarse en un entorno que, aunque aparentemente alejado de la guerra, no deja de estar marcado por ella. La película evita el dramatismo excesivo y construye su relato desde la mirada del niño, que va descubriendo poco a poco las tensiones y contradicciones del mundo adulto. La vida cotidiana en la isla -marcada por la escasez, el paisaje y la sencillez- se convierte en el espacio donde tiene lugar su aprendizaje. En este contexto, el deseo de conseguir pan blanco con mantequilla y miel para su madre adquiere un significado más profundo, ligado tanto a la necesidad como al afecto. En cuanto al personaje de Nanning, la película sugiere que el amor filial tiene una fuerza discreta pero persistente, capaz de abrir grietas incluso en discursos muy rígidos como el del adoctrinamiento de las Juventudes Hitlerianas. Aunque la infancia puede ser fácilmente influenciable, el vínculo afectivo con la madre actúa como una forma de resistencia íntima, que cuestiona, sin necesidad de grandes gestos, las ideas impuestas. El guion, escrito junto a Hark Bohm a partir de sus recuerdos de infancia, aporta a la película un carácter personal y cercano. La aparición del propio Bohm en una breve escena refuerza esa dimensión de memoria y despedida. A nivel temático, La isla de Amrum destaca por el uso de detalles sutiles pero significativos. La imagen de un nazi mutilado que no puede realizar el saludo reglamentario, o la referencia a Moby Dick, introducida a través del intercambio del libro entre los personajes, funcionan como metáforas del contexto histórico y emocional.

En conjunto, se trata de una obra contenida y madura, que encuentra su fuerza en la observación y en la sencillez, y que reflexiona sobre el final de la infancia y el derrumbe de una época sin recurrir a grandes excesos.

samedi 2 mai 2026

Una dulce venganza J. Jonasson

 Él no tenía ni la menor idea de quién era Adolf y jamás había oído hablar del Imperio Austrohúngaro. Ni falta que le hacía: era el curandero de un pueblo apartado de la sábana africana. Dejó tan pocas huellas en la tierra roja y ferrosa que ya nadie recuerda cómo se llamaba. Era diestro en el arte de la medicina pero, así como él mismo no tenía mayores noticias del resto del mundo, la buena nueva de sus habilidades tampoco llegó más allá del valle donde habitaba. Vivió frugalmente, murió demasiado pronto. Pese a su destreza, no pudo curarse a sí mismo cuando más falta le hizo. Un reducido grupo de pacientes fieles lo lloró y lo echó de menos. El hijo mayor parecía demasiado joven para hacerle el relevo, pero esta era la costumbre desde tiempos  remotos y no había otra opción. 

Victor Svensson, un tipo ambicioso y sin escrúpulos, se casa con la hija de un multimillonario galerista en los últimos momentos de la vida de este. Cuando el hombre fallece, Victor engaña a su mujer y logra hacerse con el negocio y ver colmadas por fin sus ansias de dinero y poder. Sin embargo, la aparición en escena de un hijo bastardo de Victor, fruto de una antigua relación, podría dar al traste con sus planes, y no está dispuesto a permitirlo. A partir de este punto se desarrolla una divertidísima trama de enredos que mezcla de forma asombrosa la realidad de las tribus masáis, la obra de la pintora Irma Stern, la figura de Hitler y el papel del arte en la configuración de su destino y, sobre todo, la sed de venganza de un joven sin nada que perder. Divertido y muy imaginativo.

vendredi 1 mai 2026

La maison vide L. Mauvignier


Fouillé- j'ai fouillé partout où j'étais pour ainsi dire sûr de la retrouver les yeux fermés ; j'ai fouillé partout où j'étais certain qu'elle se cachait, puis dans les endroits où j'étais convaincu que je ne la retrouverais pas mais où je me suis raconté qu'elle avait pu échouer par je ne sais quel coup du hasard, me doutant bien qu'il était impossible qu'elle y soit sans que personne l'y ait mise- et depuis quand aurait-elle atterri là?    Je la revois dans les tiroirs de la commode- c'est par ici qu'il fallait commencer, j'en étais sûr, par dette commode centenaire héritée de mon père, avec son plateau de marbre gris et rose fendu à l'angle supérieur gauche, son triangle presque isocèle qui n'a jamais été perdu et qui reste là, flottant comme un îlot en forme de tarte ou de pizza- mais cassé depuis quand et par qui?- et qui n'a jamais été perdu ni jeté, même si la commode, en un siècle, n'a sans doute pas subi un suel déménagement, ou quelques-uns qu'elle n'aura vécus qu'à l'intérieur de la maison, passant peut-être, traînée par deux saisonniers réquisitionnés pour l'occasion, du rez-de-chaussée au couloir de l'étage pour finir ici, dans la chambre du cérisier,qu'on appelle chambre du cérisier depuis toujours, en sachant que ce toujours a commencé bien avant moi et avant mon père qui lui aussi l'appelait chambre du cérisier - depuis toujours nous a-t-il affirmé, ....

Texte d'imagination...Ce que l'auteur cherche, c'est la Légion d'honneur décernée à son arrière grand- père, à titre posthume, mort en 1916.  En ouvrant une maison familiale depuis trop longtemps abandonnée, un homme va rencontrer, chercher, le passé de sa famille depuis la fin du XIX ème jusqu'à lui. 740 pages pour écrire l'histoire d'une famille à travers ses femmes , Jeanne Marie, Marie Ernestine et Marguerite. Trois destins, trois femmes dans leur époque, soumise à la loi du patriarcat, rêvant de piano , de liberté ou juste de pouvoir et dont l'émancipation pourrait mener à la perte.

C'est  écrit, avec une maitrise impressionnante de la subordonnée . Cependant,  je me serais passée de quelques répétitions qui n'apportent pas grand chose à l'intrigue et qui finissent par lasser.

La destinée de Marie Ernestine, son destin de femme du début du XX ème siècle , à une époque "où l'on ne choisissait pas " est magnifiquement rendue. Elle , la fille dans un monde d'hommes , tous plus décevants les uns que les autres, qui va devenir l'espoir de son père. Et que dire de Marguerite , livrée à elle même , privée d'amour par sa mère. Certains passages sont plus intéressants que d'autres mais on s'ennuie souvent. "c'est extrêmement long et qu'il aurait gagné à être un peu plus ramassé"

lundi 20 avril 2026

La Grazia P. Sorrentino

2026 Italia Drama 133min Dirección y guión: Paolo Sorrentino Con Toni Servillo, Anna Ferzetti, Orlando Cinque, Massimo Venturiello, Milvia Marigliano, Giuseppe Gaiani, Giovanna Guida. 

La historia plasma los últimos momentos de Mariano De Santis, un presidente democristiano que debe resolver algunas cuestiones morales antes de retirarse de la vida política, firmar o no firmar la ley de eutanasia e indultar a dos asesinos.

Cada plano, un regalo para la vista. Cada frase, un regalo para la inteligencia. Juntos, ideas que conmueven. La vida y la muerte, el amor y el duelo, la amistad y la traición, la pasión y la tristeza, la búsqueda y el desencanto. Toni Servillo, en el papel del presidente saliente de la República Italiana, Mariano De Santis encara los seis últimos meses de su mandato con la tranquilidad de saber que deja un legado de cautela y moderación, hasta que se entera de que lo apodan «Hormigón armado» por su tendencia a no hacer nada. Entonces le asaltan las dudas. ¿Y si su vida no ha sido más que un largo viaje a ninguna parte? ¿Y si su querencia por dejar que las cosas se solucionen solas es simple y pura cobardía? Su apodo de pronto le coloca frente al espejo de varias cuentas pendientes: una polémica ley que regula el derecho a la eutanasia, dos casos de indulto a sendos presos por el asesinato de sus parejas, la difícil relación con sus dos hijos y el duelo por su esposa fallecida. De Santis debe decidir entre sentarse a contar los días que faltan para volver a su casa, o aprovechar su poder declinante para cambiar algunas cosas.

La muerte, o su cercanía, es el hilo que cose todas las inquietudes de De Santis, y que por cierto son también las de esa Italia utópica que ha imaginado Sorrentino en La Grazia, con un Papa negro, un debate abierto sobre la eutanasia y un presidente de la República que asume los poderes que le reconoce la constitución, por encima del presidente del Consejo de Ministros.. A Sorrentino ya no le vale con señalar las grietas de su país; ahora propone alternativas progresistas que no son incompatibles con la tradición. Ahí está si no la magnífica secuencia protagonizada por los veteranos de los Alpini (los Alpinos), la división de infantería de montaña del ejército italiano. El velo tricolor que cubre su último plano es a la vez una declaración de amor a Italia y al coraje –la palabra más repetida en el guion– que hace falta para cambiarla. Una delicia