La tarta del presidente Hasan Hadi
Mientras la gente lucha a diario por sobrevivir bajo las sanciones en el Iraq de Sadam, Lamia, una niña de nueve años, debe usar su ingenio para reunir los ingredientes de la tarta obligatoria para celebrar el cumpleaños del presidente Sadam Husein o atenerse a las consecuencias: la cárcel o la muerte.
Ambientada en abril de 1990, La tarta del presidente sigue a Lamia, una niña de nueve años que vive con su abuela Bibi en los humedales del sur de Irak. Es “el día del sorteo”, fecha en que todas las escuelas deben elegir a los niños encargados de llevar obsequios al cumpleaños del presidente. Lamia, a pesar de los trucos que Bibi le ha enseñado para evitar ser elegida, recibe el encargo más temido: preparar la tarta. Lo que sigue es una odisea tan absurda como reveladora: la búsqueda imposible de ingredientes básicos como harina, huevos o azúcar en un país asolado por las sanciones internacionales y la represión interna. Hasan Hadi construye la narrativa alternando dos líneas argumentales: por un lado, el periplo de Lamia y su inseparable gallo Hindi por la ciudad, asistida por Saeed, un joven carterista; por otro, la desesperada búsqueda de Bibi, primero a pie y posteriormente en taxi, cuando su salud se resiente. Este paralelismo permite al director explorar múltiples facetas de una sociedad marcada por la escasez, el patriarcado, el miedo y el control.
Hasan Hadi transforma en La tarta del presidente un encargo absurdo —elaborar un pastel para un dictador— en una metáfora de obediencia obligada, miedo atroz y dignidad humana.






