samedi 11 avril 2026

The Silence Falk Richter

Texto y dirección Falk Richter Reparto: Dimitrij Schaad, en vídeo Falk Richter y su madre Doris Waltraud Richter. 1h45

Obra de autoficción The Silence profundiza en su historia familiar. Su padre falleció antes de que pudieran tener una conversación reconciliadora. A través de un diálogo con su madre, Richter se centra en verdades que han permanecido ocultas durante décadas, secretos reprimidos y traumas sin resolver que aún lo atormentan.  Este enfrentamiento entre madre e hijo se convierte en un viaje a los abismos de la sociedad burguesa de Alemania Occidental desde la posguerra hasta la actualidad. Pronto, lo autobiográfico se mezcla con lo ficticio, los recuerdos se contradicen y emergen las posibilidades de otras realidades.

Las autoficciones teatrales no paran de golpearnos con su egotismo. Por si fuera poco, la homosexualidad como tema en sí mismo, como relato de padecimiento, se antoja repetitivo. El buen hacer de Dimitrij Schaad alivia la densidad que se anhela. Es capaz desde el mismo prólogo ─espontáneo y utilizado para captar nuestro ánimo─ de aportar a la propuesta unas pizcas de humor que se esconden en el propio texto. La ironía es una necesidad de descargo que se brinda en los diálogos que contemplamos en vídeo entre la madre y el hijo. Grabaciones que, desde el punto de vista dramatúrgico, no se hibridan suficientemente con lo acontecido sobre el tapiz. Se intercalan de modo abrupto para dar descanso al actor. The Silence discurre por una escenografía grandilocuente diseñada por Katrin Hoffmann, que vale para enmarcar, sobre todo, los vídeos que visionamos. Pero acaba por «comerse» a un intérprete muy entregado que, en la mayoría de los instantes, transmite su alocución sentado. 

 

mercredi 8 avril 2026

Calle Málaga M. Touzani

 

2025 Marruecos 116 min Drama Dirección Maryam Touzani;  guion Touzani y Nabil Ayouch. Reparto : Carmen Maura, Marta Etura, Ahmed Boulane, María Alfonsa Rosso, Miguel Garcés e Imèn Laïdi.

María Ángeles (Carmen Maura) es una española de 79 años que vive sola en Tánger, en el norte de Marruecos, donde disfruta de su ciudad y de su vida diaria. Su vida da un giro cuando su hija Clara (Marta Etura) llega desde Madrid para vender el apartamento en el que siempre ha vivido. Decidida a quedarse en la ciudad que la vio crecer, hará todo lo posible para mantener su hogar y recuperar los objetos de toda una vida. Por el camino, redescubre, contra todo pronóstico, el amor y el deseo.

Nunca es tarde para querer algo distinto de la vida. Carmen Maura sostiene el relato con una interpretación luminosa y llena de matices. A su alrededor, los personajes secundarios enriquecen la película con interpretaciones en apariencia sencillas. Destaca Josefa, esa amiga monja que ha hecho voto de silencio, convertida paradójicamente en la mejor confidente: alguien que escucha sin juzgar, ofreciendo un refugio emocional que la palabra no siempre garantiza. También resulta entrañable Abslam, el anticuario, conocedor de todos los trucos del oficio, figura ambigua que se mueve entre la picaresca y la complicidad.

El desenlace, muy medido, se abre a un futuro que nadie conoce, con posibilidades pero sin certezas, lo que refuerza la coherencia del conjunto. El filme convence a través de sus personajes, de su mirada compasiva y de su defensa de una vida que, incluso en sus últimos tramos, sigue abierta a lo que pueda pasar.

samedi 4 avril 2026

The Summit C.Marthaler

Suiza, Teatro musical Idiomas: italiano, alemán, inglés (escocés) y francés (con algunos* sobretítulos en español) Duración: 1 h 50 min  Concepción y dirección: Christoph Marthaler Con: Liliana Benini, Charlotte Clamens, Raphael Clamer, Federica Fracassi, Lukas Metzenbauer, Graham F. Valentine Dramaturgia: Malte Ubenauf Diseño de escenografía: Duri Bischoff  Producción: Théâtre Vidy-Lausanne, Piccolo Teatro di Milano – Teatro d’Europa, MC93 – Maison de la culture de Seine-Saint-Denis

En varios idiomas europeos, una «cumbre» puede ser una reunión de alto nivel o el punto más alto de una montaña, pero también significa la «cúspide»: el logro de la perfección, estar en la cima. Los seis artistas de esta cumbre se encuentran en un chalet (¿una choza? ¿un refugio?) en lo alto de una montaña. No sabemos si se han refugiado allí, si se esconden, o si son políticos que se escapan para preparar un evento importante o personalidades que se retiran de un mundo en caos. Pero una vez en la cima, ¿adónde irán? Sin cinismo, con energía y música, una buena dosis de perspectiva y un agudo sentido del absurdo, incluso podrían encontrar lo que no buscaban. Igual que Europa va en busca de su rumbo, nadie duda de que los personajes alcanzarán la cima, aunque el camino pueda dar giros inesperados. Eric Vautrin, dramaturgo del Théâtre Vidy-Lausanne

Manifiesto de lo estrambótico, de lo absurdo. Un conglomerado de situaciones fuera de lo común que busca la risa cómplice de los espectadores. Además, se une una alegoría sutil de la famosa Torre de Babel, con unos personajes que hablan cada uno un idioma, unidos por una cima literal y simbólica. Cabe destacar que la pieza es fiel a sí misma desde el principio; no busca un fin en sí, ni mucho menos una estructura al uso. En consecuencia, puede haber cierta extrañeza por parte del público. No obstante, parece que esa es su principal intención. Durante los 110 minutos de función, se producen diversas situaciones que hacen pensar en el escenario como una especie de fin del mundo. Por ello, se justifican las distintas decisiones narrativas por las que se va llevando a sus protagonistas. El problema reside en que, al no terminar de entender todo lo que se produce en la pieza, puede haber espectadores que desconecten sin remedio de lo que ven sobre las tablas. De esta forma, se llega a un resultado que no hace justicia a la gran producción que hay detrás. Siempre es importante subrayar la relevancia de salirse de lo habitual, pero, en este caso, es difícil lograr conectar.


dimanche 29 mars 2026

Tiempos Modernos

Tiempos Modernos propone una revisión crítica de la colección de pintura española contemporánea del Museo de Bellas Artes de València, centrada en el periodo comprendido entre las décadas de 1940 y 1970. Este arco cronológico, clave para comprender la modernización artística en la España que salía de la Guerra Civil, ha quedado tradicionalmente relegado en los discursos museísticos al situarse entre el arte clásico y las últimas tendencias de finales del siglo XX. La exposición se articula en torno a las adquisiciones realizadas por el Estado a partir de 1968, bajo la dirección de Felipe Garín, que evidencian la voluntad del Museo de Bellas Artes de València de construir un relato sobre los artistas valencianos posteriores a la Guerra Civil. A este núcleo se han sumado en los últimos años los nombres de Francisco Sebastián, Juana Francés o Aurora Valero, proporcionando una visión más completa de la creación de posguerra. 

La exposición se estructura en tres núcleos: Nueva figuración; Abstracción de posguerra; y Paisaje y naturaleza muerta. En la figuración se observa una evolución desde planteamientos expresionistas hacia propuestas de gran carga crítica, especialmente a partir de los años sesenta, con colectivos como Estampa Popular o el Equipo Crónica, que incorporaron estrategias visuales vinculadas al Pop Art. Paralelamente, la abstracción fue progresivamente asumida y promovida como emblema de modernidad, generando propuestas informalistas, geométricas y ópticas como las representadas por Eusebio Sempere o José María Yturralde. El recorrido se completa con el paisaje y la pintura de objetos, entendidos como espacios de reflexión identitaria y social. Mediante la deconstrucción formal y el uso expresivo del color, los artistas valencianos ofrecieron una mirada crítica sobre su territorio inmerso en transformaciones económicas y sociales.

jeudi 26 mars 2026

Le chant de l'arbre Compagnie ACTA

 

Autoría: Laurent Dupont y Céline Bellanger Dirección: Laurent Dupont Interpretación: Astrid Fournier-Laroque, Paolo Provenzano y Yoann Piovoso

Género: danza y música en directo Edad recomendada: a partir de 2 años Duración aproximada: 30 minutos

Dedicado a los árboles, como homenaje a los elementos que mejor representan en el imaginario colectivo la naturaleza, su continuidad, su fuerza y su misterio. Ambas obras se estrenan en España en esta edición de Teatralia. Le chant de l’arbre (El canto del árbol) es la primera de ellas, dirigida a los más pequeños. Se trata de un espectáculo íntimo y delicado, en el que la cantante y actriz Astrid Fournier-Laroque encarna a Sylva, una fuerza de la naturaleza que es a la vez tierra, aire, agua y calor… todo lo necesario para que los árboles nazcan y crezcan. Ella les canta para animar y celebrar su existencia y el milagro de su nacimiento a partir de una semilla. La acompañan el bailarín Paolo Provenzano y el músico Yoann Piovoso, que genera en vivo todo un universo de sonidos evocadores.

dimanche 22 mars 2026

Diálogos de escultura ibérica. El Museo del Louvre en el Museo Arqueológico Nacional

En esta exposición el Museo Arqueológico Nacional acoge diez obras maestras que forman parte del Museo del Louvre. Procedentes de los mismos yacimientos arqueológicos ibéricos, estas esculturas nos recuerdan los lazos existentes entre las dos instituciones desde finales del siglo XIX. Los arqueólogos franceses Arthur Engel y Pierre Paris enfocaron sus investigaciones hacia la cultura ibérica y compraron en 1891 y 1895 las esculturas del Llano de la Consolación (Montealegre del Castillo, Albacete) y las esfinges de Agost (Alicante). En 1901 las esfinges del Salobral (Albacete) y, en 1902, se adquirieron las cabezas del Cerro de los Santos (Albacete). En cuanto a los sillares de Osuna (Sevilla), llegaron al Louvre procedentes de las excavaciones que ellos mismos realizaron en el yacimiento. Posteriormente, en 1941, como consecuencia del intercambio de obras de arte entre los gobiernos de Francia y España, regresaron las esculturas ibéricas que acompañan a las francesas en esta exposición. La visión de este conjunto de esculturas va a permitir al visitante acercarse a uno de los aspectos más sobresalientes de la cultura material ibérica: la escultura en piedra.

Estas esculturas estuvieron siempre relacionadas con ámbitos rituales, como los cementerios o los santuarios. Animales fantásticos como las esfinges, con cuerpo de león, alas de ave y cabeza de mujer, asumen una función protectora del difunto en su viaje al más allá. Procesiones o combates se realizan en honor al difunto heroizado o las cabezas-exvoto que se ofrendan a la divinidad para pedir o dar las gracias por una concesión. Artesanos y artistas expresan las creencias de la sociedad ibérica a través de la escultura en piedra.