jeudi 6 août 2026

Alejandro Cartagena. Ground Rules

Ground Rules es la primera gran exposición del fotógrafo Alejandro Cartagena (1977): un recorrido en profundidad por los más de veinte años de trayectoria de este artista de origen dominicano y afincado en Monterrey, la megalópolis industrial del noreste de México. 

La exposición reúne alguno de sus proyectos más conocidos, como Suburbia Mexicana, Carpoolers, y la trilogía sobre la frontera, en una propuesta que pone de manifiesto su capacidad para visibilizar cuestiones sociales y medioambientales de urgente actualidad. El título de la exposición, Ground Rules, alude tanto a las restricciones creativas que el artista se impone en cada proyecto —como el formato, el tema o la localización, entre otras— como a las fuerzas sociales con las que lidia. En un mundo en constante transformación, el artista nos invita a cuestionar las reglas que nos gobiernan e imaginar cómo podrían trazarse de nuevo.

El recorrido deja claro desde el comienzo que Cartagena entiende la fotografía como una herramienta de pensamiento antes que como un simple registro documental. Sus proyectos nacen casi siempre en forma de series donde la repetición y las variaciones mínimas generan significado. Cada fotografía dialoga con la siguiente hasta construir una cartografía visual de las contradicciones contemporáneas.

Richard Avedon. In the American West, 1979-1984

Por primera vez se exhiben en España estas 110 copias de época, que el propio autor seleccionó y trabajó en el laboratorio tanto para aquella muestra como para el catálogo que la acompañó.    In the American West surge en un momento decisivo de la carrera de Richard Avedon (Nueva York, 1923- San Antonio, Tejas, 2004), tras décadas dedicado a la fotografía de moda y al retrato de figuras públicas. Cuando inició el proyecto, Avedon ya había expuesto en el MoMA y en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, además de ser el fotógrafo oficial de las portadas de Vogue. En un principio la serie suscitó cierta controversia, por la radical oposición entre su trabajo hasta la fecha y el anonimato de los personajes ahora retratados.  El proyecto respondía al interés de Avedon por abordar, desde el retrato, una reflexión crítica sobre la sociedad estadounidense, para lo que decidió centrarse en la clase trabajadora del oeste de Estados Unidos. Avedon amplió el proyecto inicial, mucho más limitado, para acabar creando el excepcional retrato de la condición humana que, más allá de su circunstancia geográfica y temporal, representa In the American West.
Hacia mucho que no disfrutaba tanto con una exposición.

dimanche 28 juin 2026

Amor propio Gonzalo Celorio

Por sus dedos tartamudos pasaron la máscara africana de Taboo, la sonrisa roja de Harry Belafonte y la sonrisa blanca de Nat King Cole, el fondo negro de Sixteen Tons, la cintura azucarada de Virginia López, las estrellas gitanas de Rafael Acevedo...Hasta que encontró la portada que le mordía los dientes: el London 17772 en el que Sarita Montiel fumando espera. No puso el disco. Abajo todos coreaban, trasnochados, con nostalgia prematura, Los marcianos llegaron ya. Moncho no era personaje todavía. Apenas tramoyista. Había visto la fiesta desde el barandal de la escalera, que tenía forma de riñón. Como la sala. Como la alberca del Güero Anzures. A la hora de los preparativos, en cambio, había sido el protagonista. Leído hasta pág 186/249.

La fiesta no sólo es el telón de fondo de esta historia: es el hilo que une las tres etapas vitales de su protagonista ―Moncho, el adolescente; Ramón, el adulto; y Aguilar, el hombre maduro― a lo largo de quince años, entre 1965 y 1980. En ese espacio compartido de celebración y desahogo, la fiesta se convierte en un espejo de la existencia: un territorio donde la alegría roza el abismo, donde la risa puede terminar en drama y donde todos los amigos bailan al compás de sus sueños, utopías y desengaños. No conseguí entrar en el personaje, dificultades léxicas y de sentido del humor.

jeudi 18 juin 2026

Plateforme M. Houellebecq

Mon père est mort il y a un an. Je ne crois pas à cette théorie selon laquelle on devient réellement adulte à la mort de ses parents; on ne devient jamais réellement adulte. Devant le cercueil du vieillard, des pensées déplaisantes me sont venues. Il avait profité de la vie, le vieux salaud ; il s´´etait démerdé comme un chef. "T'as eu des gosses, mon con... me dis-je avec entrain ; t'as fourré ta grosse bite dans la chatte de ma mère." Enfin j'étais un peu tendu, c'est certain ; ce n'est pas tous les jours qu'on a des morts dans sa famille. J'avais refusé de voir le cadavre. J'ai quarante ans, j'ai déjà eu l'occasion de voir des cadavres; maintenant, je préfère éviter. Cest ce qui m'a toujours retenu d'acheter un animal domestique.

Houellebecq n'y va pas par quatre chemins pour décrire l'acte. Avec lui, pas de suggestion, ça suce, ça lèche, ça pénètre. On croise des bites, des chattes, des fesses et des tétons. Autant dire qu'une telle lecture n'est pas recommandée aux esprits prudes. Mais s'il se permet tous les vices, s'il prend plaisir à dériver vers tous les interdits, l'auteur verrouille son oeuvre d'un souci permanent d'apparaitre tel qu'il est : triste.

"Plate-forme" est un livre captivant, mais un peu alourdi par les longues, trops longues, descriptions de scènes érotiques, voir pornographiques. Michel, le narrateur du récit, vient de perdre son père qui a été retrouvé assassiné, près de Cherbourg, le crâne brisé dans son appartement. Michel va partir alors en voyage vers la Thaïlande ... 

Houellebecq fait le tour de la petitesse humaine qui gravite autour de cette plateforme. Portrait au vitriol de la société de consommation, entre cynisme et provocation, il dépeint une société qui périclite, une société décadente, sans espoir d'évolution vers un monde meilleur. C'est l'humain qu'il met au coeur de cette fatalité, l'humain et sa recherche de satisfaction immédiate et gratuite.



lundi 25 mai 2026

Un poeta Simón Mesa

2025 Colombia Comedia dramática Dirección Simón Mesa Con Ubeimar Ríos, Rebeca Andrade, Guillermo Cardona, Humberto Restrepo, Margarita Soto, Alisón Correa.

La obsesión de Óscar Restrepo por la poesía no le ha reportado ninguna gloria. Envejecido y errático, ha sucumbido al tópico del poeta en la sombra. Conocer a Yurlady, una adolescente de origen humilde, y ayudarla a cultivar su talento trae algo de luz a sus días, pero arrastrarla al mundo de la poesía quizá no sea el camino.

Su desdichado protagonista grita con desesperación «soy poeta», solo para recibir burlas y compasión – escenas en las que lo cómico y lo trágico se entrelazan, reflejando la infantil pretensión de quienes claman haber nacido para crear cuando no sirven para otra cosa, y la crueldad de un entorno que primero infló sus anhelos creativos, y luego los arrojó al prosaico materialismo de la vida cotidiana. Dividido en cuatro capítulos —«Fracaso», «Opus Magnum», «El arte nos salvará» y «Un poema feliz»— acompañamos los avatares de Óscar Restrepo: un fracasado de gafas, rondando los cincuenta, autor de dos poemarios en su juventud, exacadémico que soñó con entregarse por completo a su genio creativo; ahora desempleado, vocifera que solo quiere ser poeta, aunque hace años que no escribe. Es un marido y padre derrotado, sin dinero ni hogar propio, durmiendo aun en su habitación infantil, tapizada con retratos de su ídolo José Asunción Silva, pilar de la poesía moderna en Colombia. Lo rodean mujeres que lo lamentan (madre, hermana) y buscan manera de encajarle en el mundo cruel, y otras que lo desprecian (exmujer, hija), avergonzadas de su presencia y deseando que no existiera.

jeudi 21 mai 2026

La vengadora de las mujeres L.de Vega/Carlos Martín

Dramaturgia Alfonso Plou y María López Insausti Dirección Carlos Martín Coproducción Compañía Nacional de Teatro Clásico y Teatro del Temple. Reparto:  Silvia de Pé, Gabriel Moreno, Secun de la Rosa, José Vicente Moirón,  Xavi Caudevilla, Nacho Rubio, Chavi Bruna,  Lorena Berdún, Itziar Miranda.

Laura, princesa de Bohemia, es mujer de fuerte personalidad y muchos estudios que desprecia a los hombres y ha creado una escuela feminista para empoderar a las mujeres. Que al final de la función el amor derrote en parte su militancia no le quita el valor a la obra de reclamar una mayor sensibilidad para las mujeres y denunciar lo injusto del trato con que los hombres las han relegado. 

Un texto que los expertos encajan entre 1615 y 1620, cuando el autor ya superaba los cincuenta años, que logra dotar a la protagonista, la princesa Laura, de toda una caracterización, pues sus largos y agudos parlamentos nos revelan a una señora llena de ingenio y de conocimientos tanto eruditos como psicológicos. Silvia de Pé se hace con el papel de una manera absolutamente elocuente, porque se impone firme en sus convicciones a través de gestos de gran ironía; pero, a la vez, es capaz de aplicar soltura para añadir mohínes humorísticos que se engarzan de modo fulgurante. Por lo tanto, ella se convierte en el gran atractivo de un montaje que nos puede parecer un tanto tópico en otros elementos, como la estupidez generalizada con la que se bosqueja a los varones. Sus ínfulas están repletas de una ideología que aquí busca el eco en las proclamas del feminismo contemporáneo. Ya que su furibundo rechazo de los hombres no es por cuestiones de orgullo o de soberbia. Su pensamiento y su enfado están pergeñados con múltiples lecturas, algo excepcional en la época. Lo menos logrado, el vestuario masculino. Actuaciones estupendas. Divertida y ágil.