jeudi 21 mai 2026

La vengadora de las mujeres L.de Vega/Carlos Martín

Dramaturgia Alfonso Plou y María López Insausti Dirección Carlos Martín Coproducción Compañía Nacional de Teatro Clásico y Teatro del Temple. Reparto:  Silvia de Pé, Gabriel Moreno, Secun de la Rosa, José Vicente Moirón,  Xavi Caudevilla, Nacho Rubio, Chavi Bruna,  Lorena Berdún, Itziar Miranda.

Laura, princesa de Bohemia, es mujer de fuerte personalidad y muchos estudios que desprecia a los hombres y ha creado una escuela feminista para empoderar a las mujeres. Que al final de la función el amor derrote en parte su militancia no le quita el valor a la obra de reclamar una mayor sensibilidad para las mujeres y denunciar lo injusto del trato con que los hombres las han relegado. 

Un texto que los expertos encajan entre 1615 y 1620, cuando el autor ya superaba los cincuenta años, que logra dotar a la protagonista, la princesa Laura, de toda una caracterización, pues sus largos y agudos parlamentos nos revelan a una señora llena de ingenio y de conocimientos tanto eruditos como psicológicos. Silvia de Pé se hace con el papel de una manera absolutamente elocuente, porque se impone firme en sus convicciones a través de gestos de gran ironía; pero, a la vez, es capaz de aplicar soltura para añadir mohínes humorísticos que se engarzan de modo fulgurante. Por lo tanto, ella se convierte en el gran atractivo de un montaje que nos puede parecer un tanto tópico en otros elementos, como la estupidez generalizada con la que se bosqueja a los varones. Sus ínfulas están repletas de una ideología que aquí busca el eco en las proclamas del feminismo contemporáneo. Ya que su furibundo rechazo de los hombres no es por cuestiones de orgullo o de soberbia. Su pensamiento y su enfado están pergeñados con múltiples lecturas, algo excepcional en la época. Lo menos logrado, el vestuario masculino. Actuaciones estupendas. Divertida y ágil.

mercredi 20 mai 2026

Santander, lugares comunes I. Alonso

Si llegas a Santander en tren o en autobús y te diriges hacia el pasaje de Peña, el túnel que conecta la plaza de las Estaciones con el centro de la ciudad, te encuentras un bonito bibelot de diez metros de altura. Para verlo hay que levantar los ojos; si no, puede pasar desapercibido. Es una escultura policromada. Representa a una mujer vestida de rojo que mira por un catalejo. A mí me gusta mucho, aunque me parece un poco kitsch. Seguramente el kitsch sólo esta en mi mirada. La escultura se instaló en 2010 y es obra del artista portugués Baltazar Torres. Según el catálogo en línea del museo de arte moderno y Contemporáneo de Santander, Torres quiso identificar y condensar la esencia del lugar donde se erige, la rampa de Sotileza. 

Santander es la ciudad portuaria que le volvió la espalda a su puerto. Es la ciudad que resurgió dos veces de sus cenizas. Fue enclave del veraneo elegante, culto y cosmopolita. Es a la vez moderna y tradicionalista, elitista y raquera, clasista y aspiracional. Ciudad escenográfica, siempre hermosa y arreglada, disimula su tramoya para asomarse a la bahía más bella del mundo. Todos los lugares comunes recogidos en este libro son espacios físicos y representaciones mentales que forman parte de un repertorio común nos dicen algo acerca de Santander. Cumplen así una de las funciones principales del cliché: nos permiten iniciar una conversación.

Yo sólo quiero irme a Francia E.Larena

Texto y dirección: Elisabeth Larena Reparto: María Galiana, Nieve de Medina, Anna Mayo y María Roja

En este proyecto se intentan conjugar tantos elementos que da hasta para que veamos espíritus. El problema es que la dramaturga carece de sutileza en su escritura y no ha sabido bosquejar ni a los caracteres ni a la trama. Principalmente, porque el papel de Galiana, por ejemplo, apodada en el pueblo la «vinagreta», es un burdo estereotipo de franquista adusta y trasnochada, aunque haya criado a una nieta ella sola, y haya tenido que inventarse una vida sin marido. O sea, ni siquiera se le concede un margen de bondad y por eso sus vecinos hacen fiesta por su fallecimiento. La actriz le pone su encanto y participa levemente dando apostillas durante los ochenta minutos de función. Puesto que la voz cantante la llevan sus nietas.

En la casa, se sitúa el féretro delante de un pequeño andamio y un gran ventanal. Allí ha vivido hasta su emancipación Leo. Una joven un tanto seca, muy independiente, soltera y piloto de avión.  María Roja carga con un rol bastante simplón, debido a que procura aportar algo de comicidad en el lío que deben resolver. A partir de ese instante nos adentramos en un desbarajuste. Descubrir qué ocurrió verdaderamente con su abuela y saber, en definitiva, qué pasó con su madre. Esta también surge por ahí, pues se murió cuatro meses antes. Nieve de Medina hace de Nieves y de Marisol, pero lo mismo da, ya que no tiene desarrollo y  entorpece el devenir del espectáculo. Porque, ya puestos, para qué contar tanto, entre recortes del ABC, esquelas, uniformes azules con el yugo y las flechas, si precisamente, ya que emplea un flashback anecdótico, podría haberlo hecho para ofrecernos un relato verosímil de la tragedia que anida en esta propuesta.  En cualquier caso, el humor con el que se desea ahormar el montaje y el insensato uso de los improperios y de las palabrotas por aquí y por allá diluyen un contexto histórico y toda una biografía, pues ese «irse a Francia» realmente suena a los años 60. Desde luego, la obra requeriría toda una recomposición. Y mejorar el sonido!


Yo solo quiero irme a Francia


Texto y dirección: Elisabeth Larena


Reparto: María Galiana, Nieve de Medina, Anna Mayo y María Roja

lundi 18 mai 2026

Sobre el cuerpo A. Comte-Sponville

Si existiera Dios, todo estaría permitido, ya que todo tendría su recompensa o su castigo, y le correspondería a cada cual asumir sus riesgos. Al contrario, puesto que Dios no existe, puesto que no hay riesgo alguno (o hay exactamente el mismo en tosas las hipótesis: lo que ya no es un riesgo, sino una certeza), yo no puedo permitirme hacer cualquier cosa. Uno tiene su orgullo. En suma: puesto que ya no tenemos religión, nuestra necesidad de moral es absoluta. ¿Acaso les disgusta la palabra? Digamos entonces una Ética. Y lo habremos dicho todo. 172/298

Escrita entre 1978 y 1980, cuando el autor tenía alrededor de veintiséis años, Sobre el cuerpo, su primera obra, es una colección de aforismos y la primera aproximación del autor a los intereses y temas que ha ido desarrollando a lo largo de toda su obra, e incluso a aquellos autores Epicuro, Spinoza, Montaigne y Marx, entre otros que se han convertido en los referentes de su viaje filosófico. Tal como apunta el mismo Comte-Sponville, esta obra «podría llamarse Sobre el alma, pues eso es a lo que aspira, lo que intenta decir: el alma es algo en el hombre que lo supera, la parte más elevada de sí mismo, su grandeza, su verticalidad, su espiritualidad. 

lundi 4 mai 2026

La isla de Amrum Fatih Akin

Alemania 2025 Drama 93 min Dirección: Fatih Akin, Guion: Fatih Akin, Hark Bohm, Intérpretes: Diane Kruger, Matthias Schweighöfer, Laura Tonke, Jasper Billerbeck, Detlev Buck, Lisa Hagmeister,

Ambientada en la isla de Amrum durante la primavera de 1945, en los últimos días del Tercer Reich, la historia se centra en Nanning, un niño de doce años cuya visión del mundo comienza a transformarse en un entorno que, aunque aparentemente alejado de la guerra, no deja de estar marcado por ella. La película evita el dramatismo excesivo y construye su relato desde la mirada del niño, que va descubriendo poco a poco las tensiones y contradicciones del mundo adulto. La vida cotidiana en la isla -marcada por la escasez, el paisaje y la sencillez- se convierte en el espacio donde tiene lugar su aprendizaje. En este contexto, el deseo de conseguir pan blanco con mantequilla y miel para su madre adquiere un significado más profundo, ligado tanto a la necesidad como al afecto. En cuanto al personaje de Nanning, la película sugiere que el amor filial tiene una fuerza discreta pero persistente, capaz de abrir grietas incluso en discursos muy rígidos como el del adoctrinamiento de las Juventudes Hitlerianas. Aunque la infancia puede ser fácilmente influenciable, el vínculo afectivo con la madre actúa como una forma de resistencia íntima, que cuestiona, sin necesidad de grandes gestos, las ideas impuestas. El guion, escrito junto a Hark Bohm a partir de sus recuerdos de infancia, aporta a la película un carácter personal y cercano. La aparición del propio Bohm en una breve escena refuerza esa dimensión de memoria y despedida. A nivel temático, La isla de Amrum destaca por el uso de detalles sutiles pero significativos. La imagen de un nazi mutilado que no puede realizar el saludo reglamentario, o la referencia a Moby Dick, introducida a través del intercambio del libro entre los personajes, funcionan como metáforas del contexto histórico y emocional.

En conjunto, se trata de una obra contenida y madura, que encuentra su fuerza en la observación y en la sencillez, y que reflexiona sobre el final de la infancia y el derrumbe de una época sin recurrir a grandes excesos.

samedi 2 mai 2026

Una dulce venganza J. Jonasson

 Él no tenía ni la menor idea de quién era Adolf y jamás había oído hablar del Imperio Austrohúngaro. Ni falta que le hacía: era el curandero de un pueblo apartado de la sábana africana. Dejó tan pocas huellas en la tierra roja y ferrosa que ya nadie recuerda cómo se llamaba. Era diestro en el arte de la medicina pero, así como él mismo no tenía mayores noticias del resto del mundo, la buena nueva de sus habilidades tampoco llegó más allá del valle donde habitaba. Vivió frugalmente, murió demasiado pronto. Pese a su destreza, no pudo curarse a sí mismo cuando más falta le hizo. Un reducido grupo de pacientes fieles lo lloró y lo echó de menos. El hijo mayor parecía demasiado joven para hacerle el relevo, pero esta era la costumbre desde tiempos  remotos y no había otra opción. 

Victor Svensson, un tipo ambicioso y sin escrúpulos, se casa con la hija de un multimillonario galerista en los últimos momentos de la vida de este. Cuando el hombre fallece, Victor engaña a su mujer y logra hacerse con el negocio y ver colmadas por fin sus ansias de dinero y poder. Sin embargo, la aparición en escena de un hijo bastardo de Victor, fruto de una antigua relación, podría dar al traste con sus planes, y no está dispuesto a permitirlo. A partir de este punto se desarrolla una divertidísima trama de enredos que mezcla de forma asombrosa la realidad de las tribus masáis, la obra de la pintora Irma Stern, la figura de Hitler y el papel del arte en la configuración de su destino y, sobre todo, la sed de venganza de un joven sin nada que perder. Divertido y muy imaginativo.