Las Sinsombrero
La exposición reune una amplia selección de obras
originales y documentos de creadoras como Maruja Mallo, Margarita Manso, Marga Gil Roësset, Delhy Tejero, Rosario de Velasco, Ángeles Santos, Ruth Velázquez,
entre otras.
A quoi sert de voyager si tu t'emmènes avec toi ? C'est d’âme qu'il faut changer, non de climat." (Sénèque) Journal de lecture, de coups de coeur et de coups de gueule.
La exposición reune una amplia selección de obras
originales y documentos de creadoras como Maruja Mallo, Margarita Manso, Marga Gil Roësset, Delhy Tejero, Rosario de Velasco, Ángeles Santos, Ruth Velázquez,
entre otras.
Libellés : exposition, femmes
'Los verdes años' presenta la historia de Julio, un joven que ronda los diecinueve años y acaba de llegar a la capital portuguesa para trabajar junto a su tío, con el que aprenderá el oficio de zapatero. En Lisboa conoce a Ilda, una empleada doméstica que es clienta habitual de la tienda. Entre los dos surgirá una corta amistad que desencadenará en un tentador y desmedido romance que chocará con la realidad del mundo que los rodea.
Os Verdes Anos es una película bien singular y secreta, que aún hoy permanece como una fuente de equívocos para quien de ella realice una lectura lineal. Además, es la película que da a ver por primera vez el mundo de la frustración. La visión de Lisboa, como espacio claustrofóbico, sin salidas, donde todo se frustra y donde todo agoniza se ve por primera vez en la película de Rocha, que vista desde ese lado es más un retrato de un «país político que nos mata largamente» que una visión sumaria de un régimen que más sabiamente de lo que cualquier otro con ese país se identificó.
Reparto: Coppél-i.A.: Ksenia ABBAZOVA Coppélius: Jaeyong AN Swanilda: Alessandra TOGNOLONI Frantz: Francesco MARIOTTINI La madre de Swanilda: Ekaterina PETINA Lennart, confidente de Swanilda: Lennart RADTKE Los amigos de Swanilda: Elena MARZANO, Ashley KRAUHAUS, Lydia WELLINGTON, Kathryn MCDONALD Los amigos de Frantz: Alexandre JOAQUIM, Adam REIST, Artjom MAKSAKOV, Michael GRÜNECKER, Christian TWORZYANSKI Los Invitados: Katrin SCHRADER, Francesco RESCH, Chelsea ADOMAITIS / Candela EBBESEN, Luca BERGAMASCHI, Juliette KLEIN / Hannah WILCOX, Roger NEVES, Portia ADAMS Los Prototypos: Daniele DELVECCHIO, Alexandre JOAQUIM, Christian TWORZYANSKI, Adam REIST, Artjom MAKSAKOV, Roger NEVES
La idea de crear un ballet en torno a Coppélia surgió en 2016, pero mis pensamientos se dirigieron a la «Chica de los ojos de esmalte» mucho antes…Estos pensamientos eran algo ambivalentes, ya que, aunque me fascinaba la historia de un joven que se enamora de una muñeca mecánica, me desanimaba un poco el romanticismo del ballet original.
¿Quién sabe cuánto tiempo pasará antes de que los bailarines artificiales entren en los estudios para interpretar coreografías generadas por algoritmos capaces de reproducir la inspiración?
Estoy convencido de que aún queda mucho para ello. Y aunque llegara a pasar, el arte de la coreografía siempre requerirá de alma, carne y sudor para personificar las emociones de forma convincente.
Jean-Christophe Maillot
Magnífico.
Reparto Ernesto Arias: BasiliPrince Ezeanyim: Elenco David Luque: Clotaldo Rebeca Matellán: Rosaura Manuel Moya: Astolfo Alfredo Noval: Segismundo Goizalde Núñez: Clarín Antonio Prieto: Elenco Irene Serrano: Estrella
Lo primero destacable del montaje es la capacidad de Donnellan para entender que La vida es sueño
es también una comedia, un juego teatral, con sus partes de enredo,
donde las mujeres se visten de hombre y se juega al equívoco, una pieza
con una acción teatral que hay que saber mover en el espacio y el ritmo.
Aquí el inglés es un maestro. El otro aspecto que cabe resaltar es la manera de decir el texto. Quizá
lo más saludable de este estreno sea el poder ver otra propuesta de cómo
decir a Calderón, Donnellan, en una dirección de actores equilibrada, nadie desentona,
opta por la mesura en el ritmo y el tono. Suena así Calderón más
inteligible, le quita artificio, el actor va masticando lo que va
diciendo, descubriendo lo que piensa el personaje. Aunque quizá lo lleve demasiado al extremo fragmentando en demasía el
verso, convirtiéndolo así en un ejercicio de estilo donde la manera de
decir se vuelve un tanto mecánica.
El montaje, por otro lado, está lleno de propuestas teatrales. Momentos
cercanos al musical y la coreografía llenos de vida, o lecturas sobre
nuestro presente irónicas y mordaces en ciertas escenas, denunciadores
otras como la batalla final con bombardeos ensordecedores que remiten
inevitablemente a los actuales. Se disfruta!
Alors, oui, l'histoire est belle et touchante ; oui, aussi, la plume est agréable et facile à lire, sans être exceptionnelle pour autant… mais tout au long de ma lecture je n'ai pu m'empêcher de me demander : les gens ont-ils à ce point besoin de feel good facile, pour ainsi propulser cette autrice et ce livre au firmament des ventes et des appréciations ?
Changer : méthode est le récit fascinant et bouleversant de ce
“comment changer” – de nom, de corps, d’accent, de tout – pour changer
de vie, échapper à la pauvreté mais aussi à la violence, à l’exclusion.
Il y a d’abord l’homosexualité comme moteur : parce que quand on est
moqué, incompris, traité de “grosse pédale”, humilié, privé d’un espace pour que son désir et sa liberté s’exercent, on va chercher ailleurs, on veut fuir. Et puis il y a les rencontres, les passeurs : l’amitié fusionnelle
avec Elena, une jeune fille dont la mère lit, écoute de la musique
classique, issue d’une famille pour qui l’art et la culture vont de soi,
contrairement au milieu de l’auteur. Il y a une conférence de Didier
Eribon à Amiens, où celui qui s’appelle encore Eddy Bellegueule étudie,
qui se transformera en lien intellectuel, puis en amitié ; il y a les
hommes rencontrés qui vont l’aider socialement.Il y a surtout l’art d’imiter ceux et celles que l’on admire pour
devenir comme eux·elles. Il y a le pari sur les études, le travail
forcené, Paris comme phare dans la nuit, le désir obsessionnel de se
réinventer, la littérature comme arme ultime pour exister.