dimanche 28 juin 2026

Amor propio Gonzalo Celorio

Por sus dedos tartamudos pasaron la máscara africana de Taboo, la sonrisa roja de Harry Belafonte y la sonrisa blanca de Nat King Cole, el fondo negro de Sixteen Tons, la cintura azucarada de Virginia López, las estrellas gitanas de Rafael Acevedo...Hasta que encontró la portada que le mordía los dientes: el London 17772 en el que Sarita Montiel fumando espera. No puso el disco. Abajo todos coreaban, trasnochados, con nostalgia prematura, Los marcianos llegaron ya. Moncho no era personaje todavía. Apenas tramoyista. Había visto la fiesta desde el barandal de la escalera, que tenía forma de riñón. Como la sala. Como la alberca del Güero Anzures. A la hora de los preparativos, en cambio, había sido el protagonista. Leído hasta pág 186/249.

La fiesta no sólo es el telón de fondo de esta historia: es el hilo que une las tres etapas vitales de su protagonista ―Moncho, el adolescente; Ramón, el adulto; y Aguilar, el hombre maduro― a lo largo de quince años, entre 1965 y 1980. En ese espacio compartido de celebración y desahogo, la fiesta se convierte en un espejo de la existencia: un territorio donde la alegría roza el abismo, donde la risa puede terminar en drama y donde todos los amigos bailan al compás de sus sueños, utopías y desengaños. No conseguí entrar en el personaje, dificultades léxicas y de sentido del humor.

vendredi 26 juin 2026

La escopeta nacional J.Echanove

Dirección Juan Echanove

La escopeta nacional (1978), película dirigida Luis García-Berlanga y escrita por éste junto a Rafael Azcona, ocupa un lugar central en la historia del cine español por su capacidad para retratar, desde la sátira, los mecanismos de poder, las redes de influencia y la corrupción moral de los últimos años del franquismo.  Casi medio siglo después, el Teatro Español recupera aquel material en una adaptación firmada por Bernardo Sánchez Salas y dirigida por Juan Echanove. La propuesta busca trasladar al escenario la maquinaria berlanguiana sin renunciar a su carácter coral ni a su dimensión satírica. El texto condensa las múltiples localizaciones y situaciones de la película en una dramaturgia apoyada en la continuidad escénica y en la presencia de la música. Tras ello, la intención de demostrar que los temas planteados por Berlanga y Azcona hace casi medio siglo —el amiguismo interesado, la avaricia desbordada y el clasismo de trazo grueso- conservan vigencia en nuestro presente.

La dirección de Echanove apuesta por la abundancia. El escenario se llena de cuerpos, voces y movimientos en una permanente sensación de actividad. Cerca de una veintena de intérpretes y músicos comparten espacio para recrear el bullicio característico del universo berlanguiano, ese ruido de fondo donde conversaciones, intereses y conflictos se superponen hasta conformar una imagen colectiva. 

Sin embargo, el resultado apenas trasciende la condición de reproducción. Lo que se escucha y se ve recuerda a una grabación recuperada de otra época más que a una obra capaz de dialogar con la actualidad. Falta frescura, espontaneidad y, sobre todo, la sensación de riesgo que hacía vibrar el material original. Los chistes, las sátiras, las hipérboles y los esperpentos conservan intacta la fecha de su concepción, pero su representación actual no resulta eficaz. El mecanismo se percibe, pero rara vez se activa. Algo parecido ocurre con los elementos que nos han de trasladar a esa finca en la que se reúnen personajes variopintos para celebrar una cacería. La escenografía de Isi Ponce y el vestuario de Tania Tajadura, por ejemplo, resultan solventes, aunque se contemplan con distancia, como piezas de museo cuidadosamente restauradas. Todo está donde debe estar, pero pocas veces sucede algo que justifique su regreso.



jeudi 25 juin 2026

Robert Frank & Los Americanos

Considerada con el paso del tiempo como un hito fundamental de la fotografía, Los Americanos no solo redefinió por completo el lenguaje fotográfico contemporáneo, sino que cuestionó las narrativas oficiales de prosperidad, éxito y el «sueño americano» que dominaban la imagen de Estados Unidos en la posguerra. La muestra, comisariada por el prestigioso crítico David Campany y organizada con el apoyo de la Maison Européenne de la Photographie (París), ofrece las 83 imágenes que conforman el libro original de 1958, además de material inédito sobre el proceso creativo del autor. Gracias al apoyo de dos becas de la Fundación Guggenheim, recorrió el país en un extenso viaje por carretera  durante varios años, atravesando ciudades y paisajes en busca de una mirada más profunda y compleja sobre la sociedad estadounidense. Lejos de los códigos de la fotografía documental tradicional y del concepto de «instante decisivo», Frank desarrolló una estética radicalmente nueva basada en encuadres inclinados, desenfoques deliberados, grano y composiciones fragmentarias o incómodas. Más que registrar el mundo de forma aséptica, Frank construyó una forma personal de interpretarlo, capturando lo que él llamaba momentos intermedios. Como el propio Frank afirmó en 1957, su intención era mostrar una sección representativa de la población de forma simple y desde una visión estrictamente personal, recordando que «la crítica puede surgir del amor» y que lo importante es «ver lo que es invisible para los demás».

jeudi 18 juin 2026

Plateforme M. Houellebecq

Mon père est mort il y a un an. Je ne crois pas à cette théorie selon laquelle on devient réellement adulte à la mort de ses parents; on ne devient jamais réellement adulte. Devant le cercueil du vieillard, des pensées déplaisantes me sont venues. Il avait profité de la vie, le vieux salaud ; il s´´etait démerdé comme un chef. "T'as eu des gosses, mon con... me dis-je avec entrain ; t'as fourré ta grosse bite dans la chatte de ma mère." Enfin j'étais un peu tendu, c'est certain ; ce n'est pas tous les jours qu'on a des morts dans sa famille. J'avais refusé de voir le cadavre. J'ai quarante ans, j'ai déjà eu l'occasion de voir des cadavres; maintenant, je préfère éviter. Cest ce qui m'a toujours retenu d'acheter un animal domestique.

Houellebecq n'y va pas par quatre chemins pour décrire l'acte. Avec lui, pas de suggestion, ça suce, ça lèche, ça pénètre. On croise des bites, des chattes, des fesses et des tétons. Autant dire qu'une telle lecture n'est pas recommandée aux esprits prudes. Mais s'il se permet tous les vices, s'il prend plaisir à dériver vers tous les interdits, l'auteur verrouille son oeuvre d'un souci permanent d'apparaitre tel qu'il est : triste.

"Plate-forme" est un livre captivant, mais un peu alourdi par les longues, trops longues, descriptions de scènes érotiques, voir pornographiques. Michel, le narrateur du récit, vient de perdre son père qui a été retrouvé assassiné, près de Cherbourg, le crâne brisé dans son appartement. Michel va partir alors en voyage vers la Thaïlande ... 

Houellebecq fait le tour de la petitesse humaine qui gravite autour de cette plateforme. Portrait au vitriol de la société de consommation, entre cynisme et provocation, il dépeint une société qui périclite, une société décadente, sans espoir d'évolution vers un monde meilleur. C'est l'humain qu'il met au coeur de cette fatalité, l'humain et sa recherche de satisfaction immédiate et gratuite.



dimanche 14 juin 2026

"Mitologías modernas: Ouka Leele & Co"

Una exposición que revisita el papel de la mitología en el arte madrileño de los años ochenta a partir de la obra de Ouka Leele, junto a artistas clave como El Hortelano, Ceesepe, Carlos Franco o Sigfrido Martin Begué. La muestra toma como punto de partida la obra “Rapelle toi, Bárbara!”, emblemática intervención de Ouka Leele en la fuente de Cibeles en 1987, con la que paralizó el tráfico de la ciudad para teatralizar la historia de Hipómenes y Atalanta. A partir de ella, el recorrido expositivo explora el cruce entre fotografía, pintura y cultura visual contemporánea, así como el resurgir de los relatos mitológicos en un momento clave de transformación cultural, como fueron los años ochenta.

Esta recuperación de la mitología clásica supuso una herramienta clave para pensar una nueva realidad en el marco del arte de la Transición, e imaginar el lenguaje del futuro desde los mitos del pasado. A partir de ese eje, la exposición traza una mirada transversal a los distintos usos de lo mitológico en estos artistas vinculados a la Nueva Figuración y la Movida: desde la incorporación de la cultura “underground” del cómic y el fanzine de Ceesepe, hasta los mitos relacionados con la tradición romántica en El Hortelano o la reflexión sobre la pintura y la historia del arte de Sigfrido Martín Begué, junto a artistas como Guillermo Pérez Villalta, Dis Berlin o Pablo Sycet. 

En conjunto, la muestra recoge más de cien obras de artistas como Carlos Alcolea, Miluca Sanz, Carlos Forns, Costus o Patricia Gadea, además de los ya citados, formando un repertorio de obras y temas que contribuye a construir una nueva mitología de la ciudad de Madrid.


vendredi 29 mai 2026

“Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria”

Asurbanipal gobernó entre los años 669 y 631 a. de C. En su palacio albergó una biblioteca de tabletas cuneiformes con la ambición de reunir todo el conocimiento existente. Fue responsable de la mayor expansión del Imperio asirio y del florecimiento de su economía, y su reinado impulsó la expansión de estilos artísticos, corrientes de pensamiento y movimientos humanos por todo el Mediterráneo y Oriente Medio. Mantuvo un férreo control sobre sus territorios y vasallos utilizando tanto la violencia y el terror como la estrategia y la diplomacia. 

Esta exposición muestra los claroscuros de este gobernante complejo y poderoso a través de la colección de objetos asirios procedentes del British Museum. Incide, además, en la importancia que tiene para las generaciones futuras la conservación del patrimonio cultural y cómo nos ayuda a comprender la historia de la humanidad. Magnífica.