mercredi 31 octobre 2018

Luces de Bohemia Valle Inclán

2h15 sin descanso Dirección Alfredo Sanzol Reparto: Chema Adeva (Don Latino), Juan Codina (Max estrella), Jorge Bedoya, Josean Bengoetxea, Paloma Córdoba, Lourdes García, Paula Iwasaki, Jorge Kent, Ascen López, Jesús Noguero, Paco Ochoa, Natalie Pinot, Gon Ramos, Angel Ruíz, kevin de la Rosa, Guillermo Serrano.
"La belleza de Luces de bohemia es la lucha por la dignidad, por edificar una obra a partir del desastre, de la descomposición, de la hipocresía, de la miseria, de lo precario. Luces es una creación que se levanta digna y entera, que no se rinde ni se resigna, que no se duerme. Es una obra que da testimonio, que acepta los límites y los usa para transcenderlos. No adula. Ni castiga. Es empática y es sarcástica. Es humor violento y tierno. La acción de Luces es el intento agónico de salvar la dignidad de sus personajes. De dar forma a un desastre informe, de ordenar con la risa un caos pedante y autoritario, miserable de dineros, de valores y de visiones. Luces nos ayuda a ver la forma que tienen los pesos que nos siguen hundiendo. Apunta hacia la vergüenza y la transforma en un logro literario, artístico, teatral. A la realidad de Luces nos gustaría ponerle encima la tela del olvido, pero Valle la levanta para convertirla en telón: Que comience el espectáculo".
Max Estrella, en la última noche de su vida, recorre un Madrid en el que confluyen los grandes conflictos de la España de la época, encarnados en los personajes con los que se va cruzando: obreros revolucionarios, políticos corruptos, periodistas serviles, bohemios borrachos, poetas modernistas. Todos ellos deformados por la mirada valleinclanesca, el espejo cóncavo, el esperpento que deja al descubierto la miseria.
En escena deambulan dos grandes espejos, como si fueran simples muros de fachadas inexistentes.Faltan sin embargo los espejos cóncavos del callejón del Gato. Lo mejor el elenco, Chema Adeva y Juan Codino, pero también Paula Iwasaki (la fulana Pisabien) y Jesús Noguero (borracho de «cráneo previlegiado» el sereno tullido de Jorge Kent.

La voix secrète M.Mention

9 janvier 1836, Paris
Ils claquent. Ils claquent, les sabots, dans le néant brumeux. Sous l'escorte des gendarmes, le fourgon noir traverse les limbes, agitant les champs morts. Sa cavalcade ébranle le petit matin et effraie les corbeaux, qui s'évaporent dans le ciel. Arrivé à la barrière Saint-Jacques, le cocher au teint blafard tire sur les rênes. Hennissement des chevaux, crissement des roues, fureur du peuple:
"À mort!" "À mort, les assassins!" "Tuez-les!"
Lentement, l'un des gendarmes s'approche du fourgon. Il déverrouille la porte, laissant entrer un maigre rayon de soleil qui me sépare d'Avril. Mon amant, mon complice. Les mains ferrées dans le dos, nous échangeons un silence couvert par les insultes. Livide, il me laisse sortir le premier. Je le fais avec prestance, foulant l'herbe cristallisée par le gel. Mon apparition excite la foule, venue en famille assister à notre fin. Tandis qu'Avril descend à son tour, je contemple la guillotine, fasciné.
La voix Secrète vous emmène en 1835 à Paris. Notre couple royale est mort décapité, le peuple s'est apaisé, mais il ne faut pas grand-chose pour qu'il se révolte de nouveau. Louis Philippe règne, mais les activistes malmènent ce roi qui se durcit de plus en plus. le peuple meurt de faim encore et s'épuise au travail dans des conditions exécrable.

jeudi 25 octobre 2018

Leer A.Kertész

Con prólogo de Alberto Manguel y una nota de Robert Gurbo, experto en la obra de Kertész.
En las fotografías tomadas entre 1915 y 1970, Kertész capturó a lectores de toda condición en momentos intensamente personales y, sin embargo, universales, y en cualquier lugar imaginable: azoteas, parques públicos, calles abarrotadas… Tal vez en memoria de su difunto padre, que era librero, o porque entendía profundamente la naturaleza transformadora de la palabra impresa, Kertész empezó a fotografiar a personas absortas en la lectura tan pronto como comenzó a tomar fotos; un tema que siguió intrigándole mucho más tarde, ya en París o en Nueva York, incluso en sus viajes por todo el mundo.
Una de las primeras fotografías de esta colección –tres niños pequeños encorvados sobre el libro que uno de ellos sujeta con las rodillas– la hizo en Hungría con poco más de veinte años y fue el inicio de una serie fascinante que todavía hoy imitan muchos otros fotógrafos.

mercredi 24 octobre 2018

Viaje al cuarto de una madre C.Clavellino

2018 España 94 min Dirigida por Celia Rico Clavellino Con Lola Dueñas, Anna Castillo, Pedro Casablanc, Adelfa Calvo, Marisol Membrillo, Silvia Casanova.

Retrato de la relación de una joven que está a punto de abandonar su casa en el pueblo con su madre, ambas todavía superando la ausencia del marido y padre tras su reciente muerte. Leonor quiere buscar oportunidades fuera del país, lejos de su madre. Estrella se encuentra ante el abismo de una soledad repentina que pone a prueba su capacidad para retomar para si misma su existencia sin tener que entregarse a otros sin restricciones, horarios o espacio personal.
Llama especialmente la atención que el personaje de Lola Dueñas nunca se vea fuera del hogar. Un hogar que la directora rueda como si fuera un universo inmenso en detalles, cuyos rincones, muebles o elementos decorativos tienen un significado de gran resonancia para ella.  Poco a poco vemos cambiar a la madre, la actualidad entra en el hogar, wasap, el grupo de baile, se alegra la casa con los trajes y las sonrisas.

dimanche 21 octobre 2018

Sostener el infinito en la palma de la mano E.Ampuda

Eugenio Ampudia (Valladolid, 1958) 
Eugenio Ampudia aborda los conceptos de tiempo, juego y acto de dormir como espacios de transgresión que facilitan la resistencia contra lo normativo y lo hegemónico, para ofrecer así otros futuros posibles.
Estos conceptos están presentes en las múltiples obras de la muestra, a la que da inicio un laberinto de relojes que el espectador debe atravesar y que da título a la muestra. Un papel activo del público en el que también incide la instalación icónicas de las vanguardias del siglo XX. La exposición también incluye las reconocidas bibliotecas de Ampudia, junto a una selección de vídeos como Prado GP, En juego o Museum and space, así como su célebre serie Dónde dormir. En esta última, tras la aparente sencillez del gesto de dormir en espacios culturales como el Museo del Prado, la Alhambra de Granada o el templete de Bramante de Roma, encontramos una posición de resistencia y rebeldía. Como ocurre en el caso del juego, Ampudia sigue así la estela de los movimientos de vanguardia, que fueron grandes exploradores de las relaciones entre sueño y arte, desde el surrealismo hasta grandes pensadores y filósofos como Sigmund Freud o Carl Jung.

samedi 20 octobre 2018

La chambre claire R.Barthes

"Un jour, il y a bien longtemps, je tomabai sur une photographie du dernier frère de Napoléon, Jerôme (1852). Je me dis alors, avec un étonnement que depuis je n'ai jamais pu réduire: "je vois les yeux qui ont vu l'Empereur". Je parlais parfois de cet étonnement, mais comme personne ne semblait le partager, ni même le comprendre (la vie est ainsi faite à coups de petites solitudes), je l'oubliai. Mon intérêt pour la Photographie prit un tour plus culturel. Je décrétai que j'aimais la Photo contre le cin´ma, dont je n'arrivais pas cependant à la séparer. Cette question insistait. J'étais saisi à l'égard de la Photographie d'un désir "ontologique": je voulais à tout prix savoir ce qu'elle était "en soi", par quel trait essentiel elle se distinguait de la communauté des images. Un tel désir voulait dire qu'au fond, en dehors des évidences venues de la technique et de l'usage et en dépit de sa formidable expansion contemporaine, je n'étais pas sûr que la Photographie existàt, qu'elle disposât d'un "génie" propre."

Publié en 1980, le point important de cet essai est l’étonnement devant une photographie. Tout d’abord, il distingue l’opérator ( le photographe), le spectator, et le spectrum ( ce qui, celui qui est photographié). Ce troisième élément montre que dans la photographie il y a une « adhérence » du référent, du sujet photographié. Celui-ci n’est pas comparable au modèle de la peinture ou de la sculpture. Il distingue ensuite le studium et le punctum. ce sont les deux attraits que peuvent avoir une photographie. Le studium est un intérêt plus intellectuel: la photographie est alors est un morceau d’histoire, un biographème par exemple Le punctum, c’est l’attirance d’un détail, ce qui m'émeut.
Mais la proposition la plus marquante de l’ouvrage reste celle du «ça a été». Développée à partir de l’exemple d’une photographie de la mère de l’auteur, qui ouvre à une réflexion sur l’archive et la mort, cette formulation est donnée comme la principale caractérisation du dispositif photographique, où l’on ne peut nier que «la chose a été là».