samedi 30 septembre 2017

Lumières de Pointe-Noire A.Mabanckou

J’ai longtemps laissé croire que ma mère était encore en vie. Je m’évertue désormais à rétablir la vérité dans l’espoir de me départir de ce mensonge qui ne m’aura permis jusqu’alors que d’atermoyer le deuil. J’ai encore sur le visage la cicatrice de cette disparition, et même s’il m’arrive de l’enduire d’une couche de joie factice, elle remonte à la surface lorsque s’interrompt soudain mon grand éclat de rire et que surgit dans mes pensées la silhouette de cette femme que je n’ai pas vue vieillir, que je n’ai pas vu mourir et qui, dans mes rêves les plus tourmentés, me tourne le dos et me dissimule ses larmes.
Alain Mabanckou raconte dans cet ouvrage son retour, après vingt-trois ans d’absence, dans la ville où il a grandi, Pointe-Noire, au Congo. Il explique pourquoi il a longtemps refusé d’accepter la mort de sa mère, survenue entre-temps, et évoque quelques souvenirs d’enfance.

lundi 25 septembre 2017

Bye Bye Germany Sam Garbarski

Allemagne, Luxembourg, Belgique 2017, Antje Traue, Moritz Bleibtreu, Mark Ivanir, Anatole Taubman, Joel Basman, Jeanne werner, Joachim Paul Assböck, Tim Seyfi.
1946. Francfort. Un camp de déportés.Il était une fois en Allemagne est l’histoire d’un groupe de survivants des camps, chacun avec son histoire et son traumatisme, qui, sous la houlette du facétieux David précité, qui les recrute comme on assemblerait une bande de malfaiteurs dans un film de gangsters, s’associent pour monter une petite affaire de vente de linge de maison, les Allemands en ayant apparemment bien besoin, et suffisamment de culpabilité pour ne pas fermer leur porte à une bande de VRP juifs. L’idée est, bien sûr, de réunir assez d’argent pour quitter l’Allemagne, et partir en Amérique. Le sympathique groupe, contaminé par l’énergie et l’audace de David, se met ainsi à refourguer à tour de bras des lots de draps "de Paris", inventant au passage pour convaincre le client, parfois pour le recruter (en scrutant les bulletins nécrologiques accrochés au mur de Berlin détruite), une série de méthodes cyniquement cocasses, et assez visionnaires en termes de marketing. 
En alternance avec ces péripéties – dont l’ambiance générale est bien rendue par la scène du début, où l’on voit un petit chien à trois pattes (ici, tout le monde a ses blessures) qui trotte parmi les baraques d’un Berlin détruit sur une petite musique qui, associée à ce décor, n’est pas sans rappeler l’imagerie de Kusturica –, le film déroule une autre intrigue, plus solennelle. Au fil d’une série de séances d’interrogatoire, une juif allemande ayant émigré aux États-Unis peu après 1933 (Antje Traue), revenue pour participer à l’effort d’après-guerre, essaie d’établir, sur mandat des forces alliées, si David a collaboré ou non, de son camp de concentration, pour pouvoir y survivre. Ces scènes pourraient être plus chargées, mais là encore, l’humour et le culot de Bermann font de son témoignage une vaste affabulation, truffée de mots de yiddish, consistant à expliquer comment il a été engagé pour apprendre à Hitler l’art de bien raconter les blagues.

dimanche 24 septembre 2017

Camina conmigo Francis y Pugh

Documental, 88mn, USA, Francia, Inglaterra 2017 Walk with me est un voyage cinématographique dans le monde de la conscience et le maître bouddhiste zen Thich Nhat Hanh. Filmé pendant trois ans et avec un accès sans précédent, ce film viscéral est une méditation sur une communauté qui a abandonné tous ses biens pour une vie monastique en France rurale.
Le film est une invitation à faire l’expérience de ce qu’est la pleine conscience. Il suit les saisons de la communauté du Village des Pruniers et dresse le portrait de moines et de moniales qui dédient leur vie entière à l’art de la vie en pleine conscience. 
belle pub pour cette communauté monastique qui organise régulièrement des séjours  à des prix pas vraiment accessibles.
Pour ceux et celles en quête de Guru ou de père spirituel, très peu pour moi. Et la photographie n'est même pas aussi belle qu'on pourrait espérer.

dimanche 17 septembre 2017

Verano 1993 Carla Simón

2017 Esp 97mn Con Laia Artigas (Frida), Paula Roblés (Anna), Bruna Cusí (Marga),David Verdaguer (Esteve), Isabel Rocatti (abuela) Fermí Reixach (abuelo).
 Con tan sólo 6 años, Frida vive la experiencia de la muerte de su madre, enferma de sida, y su adopción por una nueva familia, compuesta por unos tíos y una prima. El primer verano que debe pasar con ellos estará cargado de emociones, a veces encontradas, convirtiéndose en inolvidable.
“No ha tenido nada que ver con una catarsis personal. Yo tengo ya muy asumido lo que me pasó y lo cuento desde hace años con absoluta naturalidad. Lo que sí quería es mostrar como los niños se enfrentan a la muerte y mi caso era el perfecto”, explica Simón (Barcelona, 1986) para quien lo que sí experimentó con la escritura del guion es una “reconexión” con su propia historia. “El proceso más personal lo viví durante la escritura del guion. Las dos niñas protagonistas, Laia Artigas, en el papel de la propia Carla Simón, y Paula Robles, como su prima pequeña, son uno de los grandes hallazgos de este filme.
Verano 1993 indaga en el duelo infantil y en la gestión de esa niña frente a la muerte, pero también de cómo se enfrentan a ello los adultos. No ha querido Simón eludir algunas barbaridades que hizo entonces para buscar un hueco en su nueva familia, ni las dificultades de sus familiares para hacerse cargo de esa situación tan dramática, con el sida de fondo. “Yo supe que mis padres habían muerto de sida con 12 años. No juzgo ni estigmatizo a nadie. Entonces era una enfermedad desconocida y que provocaba mucho miedo. Por no tener, no tenía ni nombre”.

vendredi 15 septembre 2017

El ciudadano ilustre M.Cohn

Argentina-España/2016. Dirección y fotografía: Mariano Cohn y Gastón Duprat. Elenco: Oscar Martínez, Dady Brieva, Andrea Frigerio, Nora Navas, Manuel Vicente, Julián Larquier, Belén Chavanne, Gustavo Garzón, Emma Rivera y Marcelo D’Andrea. Guión: Andrés Duprat.. Duración: 118 minutos. 
Narra las desventuras de un escritor ganador del Premio Nobel (Oscar Martínez) que vuelve a su pequeña ciudad natal tras más de cuatro décadas de ausencia. Esta sátira con mucho humor negro funciona bien en el terreno de la comedia pura, pero por momentos resulta un poco obvia en su exploración de las contradicciones entre el cinismo de la vida intelectual y el conformismo (y el patetismo) de la dinámica pueblerina.
'El ciudadano ilustre' es la crónica negra y cómica de una muerte anunciada, la de una relación antinatura de dos mundos en las antípodas. Una divertida fábula sobre el papel de la cultura en la sociedad donde una y otra se vampirizan mutuamente -a pesar de que se teman y se desprecien la una a la otra porque, probablemente, no lleguen a comprenderse del todo-, sobre el significado del éxito, sobre la soledad del creador, y sobre la huida de las raíces -por algo te fuiste, recuerda-. Así que, ¿por qué volviste, Mantovani?

mardi 12 septembre 2017

Hasta que seamos libres S.Ebadi

La historia de Irán es la historia de mi vida. En ocasiones me pregunto por qué me siento tan unida a mi país, por qué el perfil de las montañas Alborz de Tegerán me resulta tan intimo y precioso como la curva del rostro de mi hija y por qué siento una obligación para con mi país que supera a todo lo demás. Recuerdo cuando tantos de mis amigos y familiares comenzaron a abandonar el país , en la dcada de 1980, descorazonados por la lluvia de bombas que caía durante la guerra con Irak y por los puestos de control de la policia de la moral dispuestos por el entonces nuevo Gobierno islámico. Si bien no juzgo a nadie por quere irse, no puedo comprender su impulso. ¿Acaso abandona uno la ciudad donde sus hijos han nacido? ¿Acaso se aleja uno d elos árboles del jardín que plantó cada año, antes de que lleguen a dar granadas y nuevas y aromáticas manzanas?
Para mí era algo impensable.
Y sin embargo, Shirin Ebadi se exila en Londres en 2009. 
Hasta que seamos libres, de Shiri Ebadi (Hamadán, 1947), da pocos motivos para esperar que los iraníes vayan a tener pronto más derechos. Antes bien, su escalofriante descripción de la manera en que el país trata a sus ciudadanos -incluida ella misma, Nobel de la Paz- alimenta el temor de muchos de ellos, según el cual cabe la posibilidad de que, precisamente debido al tratado nuclear, los líderes religiosos piensen que tienen que tratar a su pueblo con más mano dura con el fin de reafirmar su poder y demostrar su autonomía.
Resistió cuando le impidieron seguir siendo juez, con su conocimiento tanto de la ley islámica como del derecho civil, se hizo cargo de los casos de perseguidos y declaró una guerra de trincheras dentro del decadente y corrupto sistema legal iraní. Después de que Ebadi recibiese el Nobel en 2003, los servicios secretos de Irán multiplicaron su ilimitadamente creativa batería de intimidaciones. La vigilaron, la detuvieron y la amenazaron. Después de permanecer en el Irán posrevolucionario durante tres décadas, en la época de las protestas estudiantiles y de su violenta disolución en 2009, Ebadi decidió no volver de un viaje al extranjero al enterarse de que hacía tiempo que figuraba en una lista oficial de personas a las que había que asesinar.
La segunda parte del libro describe un buen número de interesantes contradicciones entre los líderes religiosos y sus bases, sus luchas internas y la peligrosa paranoia que impregna Irán. La autora sitúa en contexto la intervención iraní en la guerra civil siria argumentando que el objetivo del Gobierno no es solo fomentar sus intereses, sino que también se propone demostrar a su propia población que un levantamiento popular en el país sería aplastado sin piedad.
Llama la atención el profundo amor que tiene por su país, el desgarro que le supone tener que vivir exiliada, sin sus amigos de siempre, sin su familia. También sorprende por su tradicionalismo y su fé, Ebadi dista mucho de ser una revolucionaria.