La última ronda en Venecia F.Sossai
A quoi sert de voyager si tu t'emmènes avec toi ? C'est d’âme qu'il faut changer, non de climat." (Sénèque) Journal de lecture, de coups de coeur et de coups de gueule.
Koji, un taxista de Tokio con dificultades económicas, acepta el encargo de llevar a Sumire, una mujer de 85 años, desde el barrio de Shibamata hasta una residencia en la costa de Hayama. Lo que debería ser un trayecto de poco más de una hora se convierte, a petición de la pasajera, en un recorrido por los lugares que marcaron su vida. Con cada parada, Sumire abre su corazón y los dos desconocidos descubren que, a pesar de la distancia generacional, tienen más en común de lo que imaginaban.
Yoji Yamada tiene 93 años y lleva más de seis décadas haciendo cine. Su obra se caracteriza por un humanismo profundo, sencillez narrativa y un retrato costumbrista de la sociedad japonesa. Utiliza un ritmo pausado y una puesta en escena elegante, sin artificios para explorar los lazos familiares y el peso de las tradiciones.
La película es un remake de Driving Madeleine (Christian Carion, 2022), en la que un taxista parisino y una anciana recorrían París antes de que ella ingresara en una residencia. Yamada traslada la historia a Tokio pero lo esencial permanece: la ciudad que archiva y desencadena las memorias; la necesidad de la anciana de reafirmar su identidad compartiendo su historia, buscando distracciones y excusas porque se dirige a un sitio donde no quiere ir. Ella se aferra a la vida que tuvo, reforzando su identidad y sus recuerdos, mientras se dirige hacia una residencia que la convertirá en una anciana más. Se mira en su pasado porque su futuro se estrecha.
Tras la guerra de Troya, el legendario Odiseo emprende el largo y peligroso regreso a su hogar en Ítaca, donde su esposa Penélope y su hijo Telémaco lo esperan desde hace mucho tiempo mientras resguardan el reino de los numerosos pretendientes que acechan el trono. Sin embargo, el camino de vuelta se convertirá en una epopeya legendaria en la que deberá enfrentarse a dioses hostiles y criaturas mitológicas que pondrán a prueba no solo su ingenio y valentía, sino también su propia humanidad.
Narrada desde varios puntos de vista, pero siempre con el foco de descubrir lo que ocurrió con Odiseo y la repercusión en Ítaca de su ausencia años después, su estructura funciona casi como una consecución de episodios en la que revisitamos momentos como la cueva del cíclope, la batalla de Troya, el encuentro con la bruja Circe o la visita al Hades. La Odisea es una película de una escala descomunal. Visualmente resulta espectacular, las interpretaciones convencen y el conjunto transmite la ambición de quien quiere convertir un relato clásico en una gran experiencia cinematográfica.
Dernier bastion de la révolte albigeoise, haut lieu de la foi cathare, la forteresse de Montségur couronne un mont hautain, isolé de tous les autres sommets. Mais sous le commandement de Guy de Lévis, les chevaliers venus du Nord où règne Saint-Louis se sont juré de réduire ce nid d'aigle réputé inexpugnable. C'est le choc de deux religions, c'est une étape décisive vers l'unité du royaume de France. Jordane, si belle et si violent, est le symbole de cette ultime révolte. Pour elle, pour Gauthier, pour le Frère Jean de Navarre, ce refus de céder à la force signifie la mort, mais une mort qui leur assurera l'éternité déniée à leurs adversaires.
Beaucoup d'inexactitudes.
Verano 2024. Blanca, Rosa y Carmen son tres amigas de mediana edad que tras mucho tiempo sin coincidir todas juntas, quedan junto con Alicia, la joven y taciturna sobrina de Rosa, para ir a cazar conejos a un coto de caza que Blanca heredó de su tío José. Entre risas comparten los complicados momentos por los que están pasando en sus vidas. La relación con los hijos, separaciones, infidelidades, la menopausia, problemas con el alcohol, importantes proyectos profesionales… El calor, insoportable, asfixiante, y las conversaciones sobre temas del pasado van subiendo de tono hasta acabar enfrentando a las mujeres. Imposible no recordar que casi 60 años atrás, otro día de caza, en aquella misma finca, acabó en tragedia.
El problema es que apunta demasiado alto. Si no existiese La caza o si la película no intentase ligarse a ella, podría volar con mayor libertad y tener más personalidad propia. Podría navegar por otros caminos. Podría no intentar tanto parecerse a la original. Y quizá no dejaría tantas lagunas en el guion. Hay ideas que se proponen, pero no se exploran; detalles que se intuyen sobre el pasado, pero que no terminan de explicarse; momentos que se avecinan, pero nunca suceden. A veces da la sensación de película incompleta y, pese a sus aciertos, no aguanta la comparación.