lundi 19 février 2018

Reconfort V.Macaigne

Pascal et Pauline reviennent sur les terres de leurs parents après des années de voyage, et se retrouvent dans l’impossibilité de payer les traites du domaine. Ils se confrontent à leurs amis d’enfance, qui eux, d’origine modeste, n’ont jamais quitté leur campagne. Et à Emmanuel surtout, qui veut racheter leur terrain au meilleur prix pour l’expansion de ses maisons de retraite. Entre les amitiés d’hier et les envies de demain, la guerre aura-t-elle lieu ?
Très librement adapté de La Cerisaie, de Tchekhov, il ravive avec à-propos la lutte des classes, qui n’a disparu que dans l’esprit des nantis. De retour du Mexique et de New York, où ils ont joué les cigales, deux héritiers, frère et sœur, arpentent le domaine qu’ils envisagent de vendre à un ami d’enfance moins bien né qu’eux, devenu petit patron de BTP et ayant gardé une rancœur sociale. Il les voit comme « des bourgeois qui jouent aux péquenots. Dans un paquet de pays et un paquet d’époques, ces mecs-là, on leur aurait coupé la tête ». Chez Macaigne, on dialogue peu, on s’invective, au milieu des champs, autour d’une table, dans une voiture. « Ta putain de France, elle s’est construite sur des mecs comme moi », renchérit l’ex-prolo. « T’es pauvre, tu resteras pauvre. Même si tu deviens riche, tu ­resteras pauvre », se défend le rentier. Voilà un film générationnel, qui pose plus de questions qu’il n’apporte de réponses sur cette jeunesse française incapable de trouver sa place parmi les baby-boomeurs devenus « papy-boomeurs » triomphants. Pour tenir debout, elle peut compter sur Macaigne, rebelle sans cause et sans illusions, sinon celle de redonner un peu d’espoir. (télérama)
Les personnages se crient dessus constamment, peu de tendresse, beaucoup de violence dans les mots, les gestes, des gens paumés, des vieux abandonnés, New York, le Méxique...orphelins tous.

vendredi 16 février 2018

Perfectos desconocidos A.de la Iglesia

2017 España 97 min tragicomedia Dirección Alex de la Iglesia con E. Alterio, J. Acosta, E. Fernández, B. Rueda, D. Fernández, P. Nieto, E. Noriega.

El argumento de Perfectos desconocidos lo protagoniza algo tan cotidiano como varias parejas de amigos que se reúnen a cenar en la casa de uno de ellos. Con el aditivo de que en la terraza les espera una noche de eclipse. Y para romper la rutina que pueden deparar esas cenas proponen un juego aparentemente inofensivo y lúdico que acabará en desastre, sabiendo cada uno de sus colegas no lo que no quieren conocer o jamás intuyeron. Miserias, engaños y traiciones entre otras cosas. Eso ocurre al plantar sus teléfonos encima de la mesa al comienzo de la cena para que todos sean testigos del material que va a apareciendo a lo largo de la noche. Y, por supuesto, nada es lo que parece. 
Divertida, al principio, luego decae, demasiadas inverosimilitudes y ya el final es totalmente ridículo. Buena interpretación de Hector Alterio y Eduardo Fernández.

jeudi 15 février 2018

Transición Historia de una política española (1937-2017) S.Juliá

"La Transición, pensaba Juan J.Linz en 1996, es ya historia, no algo que sea objeto de debate o lucha política; es objeto científico, añadía, con el riesgo de que los que no la vivieron la ignoren, la consideren algo obvio, no problemático. Escrita esta reflexión poco antes de la llegada por vez primera, del Partido Popular al Gobierno, estaba lejos el profesor Linz de pensar que lo que aquel momento se daba ya como historia, como pasado, recuperase diez años después un lugar central en el debate político, crecientemente crispado a medida que avanzaba el nuevo siglo, hasta tal punto que diez años después de que Linz, y muchos con él, consideraramos la Transición como historia, hablar en España del proceso de transición de la dictadura a la democracia era hablar de política tanto como o más que de historia. Y hoy, cuando ya ha transcurrido otra década y nuevos movimientos sociales y nuevas fuerzas políticas han irrumpido en la calle y en las instituciones, los términos se han invertido por completo: hablar en estos últimos años de la Transición es hablar de política mucho más que de historia; o mejor: cuando se aparenta hablar de historía, lo que se hace cada vez con mayor frecuencia es un uso del pasado al servicio de intereses o proyectos políticos o culturales del presente."
En un estilo algo farragoso Juliá repasa los años que van desde el final de la guerra hasta la actualidad. El libro tiene una gran virtud, está profusamente documentado y da voz a los protagonistas. Tiene dos partes: los siete primeros capítulos que suponen la mitad de las más de 600 páginas, abarcan los 40 años del franquismo; detalla meticulosamente los sucesivos encuentros y desencuentros de monárquicos y socialistas desde el pacto de San Juan de Luz (1948), las aproximaciones de exiliados y opositores del interior (Munich, 1962), así como las modulaciones comunistas hasta culminar en la fórmula de "reconciliación nacional" (desde 1956). Los seis capítulos restantes se ocupan de los hechos más próximos a nosotros, peripecias de la transición y  problemas políticos surgidos en las últimas décadas. En "Amnistía", quizá uno de los capítulos más impactantes, Juliá demuestra que la transición fue muy generosa con los terroristas -con ETA en particular- sin recibir contrapartidas no ya de quienes empuñaban las armas sino tampoco de nacionalistas ni intelectuales en general. En "Y estatutos de autonomía" analiza las sinuosas negociaciones que dieron como fruto los diversos gobiernos autonómicos, sin que la satisfacción por lo conseguido lograra desplazar una extendida sensación de desencanto.
Santos Juliá sostiene que "la campaña de legitimación de la independencia de los nacionalistas catalanes está basada en mentiras" y que esas "mentiras" han creado "sentimientos que han reforzado sus posiciones".
El libro es uno más acerca de un periodo de nuestra historia que dista de estar cerrado. Ese esfuerzo por atenerse a lo documentado no impide que Juliá olvide sus
intereses ni ideología. Maltrata innecesariamente a Podemos, "Pablo Iglesias, el tertuliano con coletas"  "fenómeno televisivo" responsabiliza a la Sexta de su auge y a Irán de su financiación.
Populismo, en suma. Cinco millones de españoles quedan como inocentes en el mejor de los casos, como gilipollas en el peor. Recordar que Santos Juliá fue durante muchos años el ideólogo con mayor proyección mediática de la visión de España como un Estado uninacional, centrado en la capital del Reino, promovida por El País,no está de más.

mercredi 14 février 2018

Sin amor A.Zvyagintsev

2017 Rusia  126 min Drama Dirección, música y guión Andrey Zvyagintsev Con Maryana Spivak (Zhenya), Aleksey Rozin (Boris), Daria Pisareva (Dasha), Matvey Novikov (Alyosha), Marina Vasilyeva (Masha).
Zhenia y Boris están en medio de un divorcio en el que prima el resentimiento, la frustración y las recriminaciones. Los dos se han embarcado en una nueva vida con otra pareja y esperan con impaciencia el momento en que puedan pasar página, empezar de nuevo, incluso si eso implica abandonar a su hijo Aliosha, de doce años. Hasta el día que el niño desaparece después de ser testigo de otra de sus terribles discusiones. 
Trata a la naturaleza como si fuera un personaje más, hermosas las fotos del bosque que atraviesa el crio y cinta premonitoria. Otro acierto, la música que acompaña y envuelve el drama. Una sociedad fría, egoista, individualista, unos padres infantiles incapaces de responsabilizarse de ese niño que la madre no quería; una policia rusa falta de recursos que no se averguenza de confesarlo. La incesante presencia de los móviles, los selfies que dan realidad a momentos de supuesta ternura.
Y un epílogo tres años más tarde, la casa ha sido vendida y empiezan las obras, el padre ha tenido otro hijo del que tambien se despreocupa, estalla la guerra entre Ucrania y las milicias separatistas prorrusas. La madre con su nueva pareja en su casa de ensueño, corre en la cinta de gimnasia, corre hacia ninguna parte.

mardi 13 février 2018

Los cinco y yo A. Orejudo

"Para explicar el influjo que las aventuras de Los Cinco han ejercido sobre mi generación hay que hacer referencia al precio que alcanzó el trigo en la posguerra española: asi empecé mi presentación de After Five en la Blyton Foundation, remontandome a la catástrofe que había sufrido el sector agrario en los años cuarenta, recién terminada nuestra Guerra Civil. Entonces el Estado fijaba por ley las superficies de cultivo, compraba muy barata toda la producción de cereal y controlaba el consumo con cartillas de racionamiento. A consecuencia de ello, muchos agricultores ocultaban parte de su cosecha para venderla más cara en el mercado negro."
Esta presentación en el congreso anual sobre Enid Blyton, la escritora que triunfó con las aventuras de Los cinco, servirá de hilo para una autobiografía que se alimenta de hechos reales y fantásticos (disparates y deseos), que pasa de la sátira del mundo que nos rodea a la crítica literaria, y de ahí a la parodia de todas las literaturas, populares y cultas, que han conformado las experiencias de quienes crecieron en el tiempo de aquellas historias. En Los Cinco y yo Orejudo nos presenta a un narrador, Toni o Toñito con un apellido que empieza por O, que nos cuenta en primera persona sus recuerdos de infancia y adolescencia como parte de la generación del baby-boom, esa generación que desbordó los colegios y que alcanzó su pico hormonal en el momento del destape, también de la heroína.
Toni cuenta cómo con Los Cinco descubrió el placer de la suspensión de la incredulidad, el encanto de sumergirse en la ficción de tal manera que todo era posible dentro de ella. En Los Cinco y yo Toni O. enlaza su biografía con la historia de Los Cinco y lo que llegarían a ser esos cuatro chavales cuarenta años después Y esa historia futura que nos cuenta Toni es en realidad la novela After Five, escrita por un “gordito pedante” que no es otro que un personaje llamado Rafael Reig (hay un escritor con ese nombre en al realidad). Precisamente es la presentación de After Five, el bestseller de Reig, lo que sirve de pie para el arranque de la novela. “A los cincuenta”, dirá más tarde el narrador, “tocaba mirarse en el espejo de estos personajes y preguntarse qué había sido de aquellos chicos con la misma curiosidad con que uno se preguntaba en las fiestas de viejos compañeros de colegio qué había sido del Manguas o del Búfalo”. Así, los personajes que Toni nos presenta como parte de su vida (el Manguas y compañía), se reflejan en los personajes creados por Enid Blyton, y en su continuación cuarenta años después en la novela de ese Rafel Reig de ficción.
La crítica lo ensalzó y me convencí, y la terminé...pero esperaré un ratito antes de volver a leer un Orejudo.

mercredi 7 février 2018

C'est la Vie E.Nakache

Francia 2017, Comedia 115 min Dirigida por Olivier Nakache y Eric Toledano. Con Jean-Pierre Bacri, Vincent Macaigne, Kévin Azaïs, Suzanne Clément, Gilles Lellouche, Judith Chemla, Jean-Paul Rouve
Max (Jean-Pierre Bacri), un atolondrado organizador de bodas, tiene la difícil misión de preparar un gran evento, con cientos de invitados, en un castillo del siglo XVIII. La planificación, proyecto y organización del mismo, dará rienda suelta a las situaciones más caóticas que nos podamos encontrar: desde unos camareros completamente torpes, un fotógrafo (Vincent Macaigne)que no soporta que los invitados haga fotos con los móviles, el petulante novio que no está contento con nada, un cantante italiano (Guilles Lellouche) que, en realidad, no sabe el idioma, amoríos extramatrimoniales, una cena en mal estado por lo que deben atiborrar a los invitados de hojaldre salado para hincharlos y… todo lo que pueda salir mal, saldrá peor de lo esperado. En definitiva, una comedia muy francesa.
Un buen rato.