Affichage des articles dont le libellé est martinezDePison. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est martinezDePison. Afficher tous les articles

lundi 10 mai 2021

Fin de temporada I. Mártinez de Pisón

Habían quedado en la antigua harinera. En la parte de atrás, junto a la vía muerta. Rosa cruzó el descampado de la calle de la estación y se asomó con cautela. Al otro lado del muro estaba el coche, medio cubierto por un emparrado. No era el de siempre, el Seat 131 del padre de Juan, que algún domingo ella misma se había atrevido a conducir por las calles del polígono. Pera el coche. Juan agitó la mano fuera de la ventanilla y Rosa le esperó bajo el arco de ladrillo. El chico salió del vehículo, la besó en la cara y le cogió la bolsa. Mientras la dejaba en el asiento de atrás, comentó: - ¿Es todo? -Dijiste que cuanto menos, mejor. ¿Y este coche?  - De mi primo Alberto.    -Ya. Qué por qué no el de tu padre. - Qué más da.- Se encogió de hombros-. Entra. El Ford Fiesta rodeó el edificio, salió a la calle de la estación y se detuvo en el primer ceda el paso. Antes de arrancar, Juan sacó de la guantera unas gafas de sol y se las puso. A esas horas de la mañana, el tráfico era escaso. Cuando las últimas casas quedaron atrás, intercambiaron una sonrisa. 

Fin de temporada es una novela sobre Rosa que tras un accidente de carretera embarazada y huyendo de la familia, emprende una nueva vida. La relación con su hijo Ivan es intensa y armoniosa hasta que muere el abuelo de Iván y la curiosidad por conocer a sus familiares crea un hoyo difícil de rellenar entre madre e hijo. Y en medio está Mabel que vive con ellos en el cámping, ellos tres forman una familia que se desquebraja.

dimanche 11 mars 2018

Derecho natural Martínez de Pisón

Mi padre no siempre se pareció a Demis Roussos. Cuando Demis Roussos era ya Demis Roussos, medio calvo, barbudo, barrigón, envuelto en anchas túnicas con bordados de colores, el escaso pelo alborotado en largas guedejas, mi padre era todavía un hombre espigado, fibroso, con aire de galán y una buena pelambrera, vestido con polos entallados que dejaban asomar el pelo del pecho. En algún momento, a comienzos de la década de los ochenta, sus aspectos físicos debieron de confluir.
Relato familiar en la Barcelona de los años setenta y el Madrid de los ochenta,al mismo tiempo nos muestra esa España de un tiempo que todos o casi recordamos. Sus personajes bien dibujados, Angel el narrador; el padre, errático actor de películas de serie B e imitador de Demis Roussos, tiene una irrefrenable tendencia a la huida. Sus apariciones y desapariciones estelares dejan huellas invisibles pero indelebles en cada uno de sus cuatro hijos. La madre, por su parte, es una mujer enamorada que, harta de creer en él, tendrá que hacer esfuerzos sobrehumanos para tomar las riendas de su propia vida en una España que aún no ha despertado del todo del franquismo.Una historia que engancha.

jeudi 21 juillet 2016

La buena reputación I.Martinez de Pisón

El último mes de su vida fue el de las despedidas: Pero, en apariencia, doña Mercedes estaba bien de salud, y ninguna de las personas a las que hizo ir a su casa sospecharía hasta después de su muerte la verdadera razón. Las iba llamando de un día para otro y con excusas más que convincentes. A Daniel, el mayor de sus cinco nietos, le dijo que el motor del Dodge Dart había empezado a hacer ruidos raros y que prefería que fuera él (y no la inútil de Felisa, le faltó decir) quien hablara con el hombre del taller.

Saga familiar en cinco novelas sucesivas dedicadas a Samuel, Mercedes, Miriam y sus dos hijos Daniel y Elías, abarcan desde los años cincuenta hasta los ochenta, brindando un variadísimo retrato moral de la clase media española. Sucede entre Melilla, lugar de origen del abuelo, Málaga, donde tiene negocios y Zaragoza a la que vuelve Mercedes buscando raíces. Más de 600 páginas que se leen sin tedio. Estilo vigoroso y conciso.