Affichage des articles dont le libellé est Sciascia. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est Sciascia. Afficher tous les articles

jeudi 11 novembre 2021

El día de la lechuza L. Sciascia

El autobús estaba a punto de arrancar, retumbaba sordamente entre repentinos carraspeos y sollozoz. La plaza estaba silenciosa en el gris del alba, hilachas de niebla entre los campanarios de la Matrice: sólo el retumbar del autobús y la voz, implorante e irónica, del vendedor de tortas, "tortas calientes, tortas". El cobrador cerró la puerta, el autobús arrancó con un fragor de chatarra. El último vistazo que el cobrador echó a la plaza captó al hombre vestido de oscuro que llegaba corriendo; el cobrador le dijo al conductor "un momento" y abrió la puerta con el autobús todavía en marcha. Se oyeron dos disparos desgarrados: el hombre vestido de oscuro, justo cuando iba a saltar al estribo, quedó suspendido por un instante, como si una mano invisible le tirase del pelo; se le cayó la cartera de la mao y, lentamente, sobre la cartera se desplomó.

El capitán Bellodi es natural de Parma, el norte de Italia, y se esfuerza por comprender la mentalidad de los sicilianos y su enigmático dialecto. Gracias a su habilidad e inteligencia consigue que se produzcan algunas delaciones y se abran así pequeñas grietas en una organización sólida como una roca. Sin embargo, al tirar del hilo, Bellodi chocará con personas demasiado “importantes” dispuestas a enterrar el caso en el olvido y a quitarse de encima la presencia de ese molesto carabinero que se toma su trabajo demasiado en serio.

mardi 26 octobre 2021

El caballero y la muerte L.Sciascia

Cuando alzaba la vista de los papeles, y sobre todo cuando apoyaba la cabeza contra el borde del alto y duro respaldo, lo veía con nitidez, en todos los detalles, en todos los signos, como si su mirada se hubiera vuelto sutil y puntiaguda y el dibujo renaciese con la misma precisión y meticulosidad con que, en el año 1513, lo grabara Alberto Durero. Lo había comprado, hacía muchos años, en una subasta, por ese repentino e irreflexivo deseo de posesión que a veces lo asaltaba frente a un cuadro, un grabado o un libro.

Novela que con base en un grabado de Durero “El caballero, la muerte y el diablo” realiza un fina crítica de la sociedad siciliana y por extensión italiana u occidental. Línea a línea va goteando el amargo escepticismo de un hombre comprometido con su entorno, enfrentado siempre al poder, pero que finalmente parece rendirse a la triste pero contundente  evidencia resumida en una sola frase, para que quiere el diablo molestarse y trabajar  si ya está el hombre.