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vendredi 27 novembre 2020

El enfermo imaginario Flotats

Dirección  Josep Maria Flotats  Reparto  Josep Maria Flotats, Anabel Alonso, Belén Landaluce,  Lola Baldrich, Alejandro Sigüenza, Rubén de Eguía,  Eleazar Ortiz, Francisco Dávila, Belinda Benedetti, Claudia Quintana, Ana López Díez y Laura López Díez, Joaquín Notario, Bruno Ciordia y Arturo Martínez Vázquez.

Josep Maria Flotats rinde  homenaje a Moliére adelantándose a los fastos del cuatrocientos aniversario de la muerte del dramaturgo francés que se cumplen dentro de poco más de un año y ha estado muy acertado. La escenografía de Ezio Frigerio nos sumerge en una especie de grabado muy vivo, desde la distancia, casi una aproximación al muaré. Una grisura mitad hospitalaria, mitad conventual. Absolutamente acorde está el vestuario exquisito de Franca Squarciapino, quien ha usado telas con estampado de cachemira. A Flotats lo ha envuelto con un elegante batón grisáceo y gorro de dormir a juego; mientras que el contraste totalmente colorido del baile epilogal aporta una gran brillantez, potenciada por la iluminación de Paco Ariza, quien ofrece un trabajo muy sutil a lo largo de la propuesta. Finalmente, es justo señalar que la traducción de Mauro Armiño suena inigualablemente fluida, sin distorsiones reseñables y que nos permite comprender con gusto este texto. En conjunto, El enfermo imaginario que podemos disfrutar en el Teatro de la Comedia es un montaje con calidad y cuidado en los detalles. (Kritiko.com)

 

vendredi 19 janvier 2018

Voltaire y Rousseau Prévand/Flotats

Escrito por Jean-François Prévand y dirigido por Josep Maria Flotats.Con Flotats (Voltaire) y Pere Ponce (Rousseau). 1765 Un panfleto anónimo acusa a Jean Jacques Rousseau por haber abandonado a sus cinco hijos. Rousseau insiste en que el gran Voltaire es el autor de esta abominación. Esto nos da la oportunidad de asistir a una gran escena doméstica, donde los dos filósofos enfrentan sus ideas acerca de Dios, la igualdad, la educación y el teatro. Dos maneras igualmente generosas pero muy distintas de concebir la sociedad.
Decorado único, el salón de la casa de Voltaire donde se presenta Rousseau sin avisar con el traje armenio que le ridiculiza ya de entrada. El autor toma partido por Voltaire y sin embargo este Rousseau lleno de contradicciones, siempre d emal humor, sin ápice de ironía nos es simpático, quiza por su sinceridad, por ese malestar constante que anuncia el romanticismo.