Adaptando el delirante thriller coreano 'Salvar el planeta Tierra' ('Save the Green Planet!'), el director griego construye una sátira sobre la paranoia contemporánea, pero su pulso es irregular, y su empatía, escasa. Todo está en su sitio -la fotografía de Robbie Ryan, la música frenética de Jerskin Fendrix, la precisión quirúrgica de su puesta en escena-, pero el resultado deja un poco descolocado.
Abejas, alienígenas y teorías conspiranoicas Lanthimos reinterpreta la película original como un duelo entre dos fuerzas opuestas: el fanatismo de Teddy , un apicultor convencido de que los extraterrestres controlan el planeta, y la calculada frialdad de Michelle, una ejecutiva de laboratorio farmacéutico que él cree que es una emisaria alienígena. Lo mejor, ese enfrentamiento, donde el humor negro y la crueldad física conviven con un tono casi teatral. Impecables interpretaciones.

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