Un monitor de natación abraza y da un beso a un niño en la piscina. ¿Un simple gesto de ternura o algo más? A partir de ahí se levanta rápidamente una tormenta de suposiciones, malentendidos y desconfianzas que aturden al protagonista, a sus amigos e, incluso, al espectador. Gestos aparentemente inocentes que, sumados a una impenetrable capa de prejuicios, se transforman en miedo y violencia y que no dejan a nadie indiferente en este texto escrito y dirigido por el joven dramaturgo Josep Maria Miró.Destaca Ana Roser Batalla y Rubén de Eguía
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